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Un defecto de nacimiento (congénito) ocurre cuando un órgano o tejido en particular no se forma correctamente y por lo tanto no puede realizar su función normal. Existe una gran diversidad de defectos congénitos. Algunos son leves y tienen poco impacto en la salud del bebé, pero otros pueden ser muy severos, con consecuencias graves y de por vida. En Puerto Rico, nacen más de 700 bebés con defectos congénitos cada año. A pesar de los avances tecnológicos, estas condiciones son la segunda causa de muerte infantil en nuestra Isla; se estima que mueren de uno a dos niños cada semana como consecuencia de un defecto congénito.
Los defectos congénitos del corazón son los defectos de nacimiento más comunes y son la causa principal de muerte, enfermedad y gastos médicos asociados a defectos congénitos. Uno de cada 100 bebés que nacen, tiene un defecto congénito del corazón. En Puerto Rico se identifican más de 400 niños con estas condiciones anualmente.
El corazón se forma durante las primeras semanas del embarazo, a menudo antes de que la mujer se de cuenta de que está embarazada. Un defecto congénito del corazón es un problema en la formación o desarrollo del corazón o de los vasos sanguíneos cercanos a este. Existen diferentes tipos de defectos congénitos del corazón, algunos leves y otros más severos. Estos defectos pueden afectar cualquier parte del corazón. También pueden afectar como trabaja el corazón. La mayoría de los defectos del corazón causan un flujo anormal de la sangre a través del corazón o una obstrucción del flujo sanguíneo en el corazón o los vasos. Las obstrucciones reciben el nombre de estenosis y pueden ocurrir en las válvulas del corazón, las arterias o las venas. Otros defectos congénitos del corazón pueden presentar características como; que el lado derecho o izquierdo del corazón no esté completamente formado, que sólo un ventrículo está presente o que la arteria pulmonar y la aorta salgan del mismo ventrículo. 
En la Isla, hay más de un millón de mujeres en edad reproductiva y cerca del 70% de los embarazos no se planifican. Todas estas mujeres, sin importar su edad, raza o estado socioeconómico, pueden estar a riesgo de tener un bebé con algún defecto congénito. Como la mayoría de las mujeres no planifican sus embarazos, es importante tener hábitos saludables que disminuyan el riesgo de que ocurran defectos de nacimiento. Factores como: la alimentación, los estilo de vida, el medioambiente, condiciones de salud y el uso medicamentos, pueden desempeñar un papel clave en la prevención o en la causa de los defectos congénitos del corazón.
A través de estudios de investigación se han identificado varios pasos importantes que las mujeres pueden tomar parar prevenir defectos congénitos del corazón en recién nacidos. Se les recomienda a aquellas mujeres embarazadas o que puedan quedar embarazadas:
  • Evitar el alcohol y las drogas ilícitas.
  • Evitar la exposición al humo de cigarrillo, los productos químicos y toxinas, tanto en el trabajo como en el hogar.
  • Tomar una multivitamina que contenga 400 mcg de ácido fólico diariamente y consultar con una nutricionista, que usted esté consumiendo las cantidades adecuadas de todos los nutrientes esenciales.
  • Visitar a su médico antes de quedar embarazada, particularmente si tiene alguna condición médica que requiere medicamentos, alguna condición metabólica como diabetes, obesidad, fenilcetonuria (PKU), o un historial familiar de defectos congénitos del corazón. Las mujeres diabéticas u obesas deben asegurarse de que el nivel de su azúcar en sangre esté controlado y deben adoptar un plan alimentario nutritivo que les ayude a obtener un peso saludable, antes de quedar embarazadas.
  • Realizarse chequeos médicos rutinarios y aprender sobre su historial familiar y potenciales riesgos genéticos.
Información Suministrada por el Departamento de Salud de Puerto Rico