Ver más artículos

La válvula aortica es la estructura  que regula el flujo de sangre a través de la salida del corazón. Para un funcionamiento adecuado no debe obstruir y a su vez debe impedir el flujo retrogrado luego de la expulsión cardiaca. La estenosis, o estrechez de la válvula aortica, es una condición obstructiva la cual crea una resistencia que va deteriorando el musculo cardiaco.

 

La estenosis aortica ocurre mayormente por enfermedad degenerativa que calcifica o endurece la válvula a través de los años. Otras causas lo son condiciones congénitas y la fiebre reumática a edad temprana. Comúnmente es una condición de personas envejecientes y es más prevalente luego de los 70 años. La estenosis aortica es la indicación más común para cirugía de la válvula aortica tanto en EU como Puerto Rico.

 

Temprano en la condición, hay un periodo latente prolongado durante el cual no hay síntomas pues se desarrollan mecanismos compensatorios. Luego, en la fase más avanzada, se desarrolla fatiga, fallo cardiaco, dolor o angina de pecho, o sincope. Al inicio de los síntomas la condición progresa rápidamente y la terapia médica sola produce resultados muy pobres. Al año del comienzo de síntomas un 25% de los pacientes ha fallecido y solo el 50% sobrevive los dos años. Sin cirugía los chances de sobrevivir son limitados.

 

En la medida que nuestra población envejece, y las expectativas de vida se alargan, vemos más pacientes con problemas de la válvula aortica. El tratamiento convencional ha sido el reemplazo de la válvula por cirugía utilizando una válvula artificial. Sin embargo, alrededor de 30%-40% de los pacientes con estenosis aórtica no se les ofrece cirugía por los riesgos o temor a la operación, dejándolos desprovistos de una alternativa de tratamiento razonable para mejorar su calidad y expectativas de vida.

 

En los últimos años se ha desarrollado un tratamiento novel por el cual se puede implantar una válvula prostética a través de un catéter sin tener que hacer una cirugía convencional. Recientemente el FDA aprobó una válvula transcateter para el paciente de alto riesgo que esta disponible en Puerto Rico y Estados Unidos. Esta válvula puede implantarse a través de una arteria en la ingle sin tener que hacer cirugía convencional aliviando los síntomas y el deterioro del corazón. Con la aprobación por el FDA, e introducción en Puerto Rico de esta nueva tecnología, se podrá beneficiar un número significativo de pacientes que al momento no tienen una alternativa de tratamiento adecuada. Con el refinamiento de esta tecnología podremos extender las indicaciones para uso de esta válvula transcateter (TAVI) en pacientes de menor riesgo.
Por: Dr. Juan J. Hernández-Maldonado, MD
Director Cirugía Cardiovascular y Torácica