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El sesenta por ciento de las mujeres que reciben tratamiento para cáncer de seno en los Estados Unidos y Puerto Rico reciben radioterapia. Para aquellas mujeres que son tratadas después de una lumpectomía, el tratamiento con radioterapia reduce el riesgo de recurrencia en casi un 70%.

 

Entre las nuevas tecnologías para tratar el cáncer de seno se encuentra la Radioterapia de Intensidad Modulada o IMRT. Esta modalidad representa una de las mayores innovaciones técnicas en la radioterapia moderna. Es un tratamiento modular tridimensional que usa haces de intensidad no-uniformes con optimización asistida por computadoras para conseguir una excelente distribución de la dosis. Permite aumentar la dosis; optimiza la dosis de radiación al tejido y disminuye la dosis que reciben los órganos adyacentes, además de ofrecer mejores resultados cosméticos, ya que el haz de radiación puede ser refinado para minimizar la irritación de la piel. Esta novedosa tecnología, además de sus virtudes de modular la radiación, también nos permite bloquear (proteger) el corazón completamente.

 

El riesgo de daño sobre el corazón durante el tratamiento con radioterapia siempre ha sido motivo de preocupación entre médicos y pacientes. Los estudios demuestran que los tratamientos administrados con tecnología remota e imprecisa antes del año 2000, causaron daño coronario. Sin embargo, en la última década se han desarrollado las técnicas a tal grado que el tejido saludable queda virtualmente intacto. Actualmente, el riesgo de daño al corazón es mínimo, pero es necesario comunicarlo a los pacientes. La información disipa temores infundados por fuentes inadecuadas y un paciente bien informado colabora más afablemente con el tecnólogo que opera su tratamiento.

 

El tratamiento se planifica cuidadosamente con la ayuda de imágenes tridimensionales de tomografía computada (TC) o imágenes de resonancia magnética (RMN) del paciente, junto con cálculos computarizados de dosis para determinar el patrón de intensidad de dosis que mejor se adapte a la forma del tumor. En general, las combinaciones de múltiples campos de intensidad modulada provenientes de distintas direcciones de haz producen una dosis de irradiación individualizada que aumenta al máximo la dosis al tumor, a la vez que minimiza la dosis para los tejidos normales adyacentes.

 

La tecnología actual considera la complejidad del sistema cardiovascular. No interfiere con la normalidad de los latidos del corazón ni con el ciclo natural de la respiración. La posición del corazón varía con cada movimiento respiratorio y con cada latido rítmico. Poseer toda esta data es indispensable para poder diseñar un plan óptimo que proteja al corazón.

 

La mayoría de nosotros conoce a alguien que ha sido tratado para esta enfermedad, que es el cáncer más comúnmente tratado en la mujer. Muchas de ellas sobreviven y son testigos de los actuales métodos diagnósticos y de tratamiento, que les permiten sobrepasar esta enfermedad y continuar llevando vidas saludables y productivas. Ellas representan los adelantos científicos y tecnológicos de hoy. Por lo que es importante recalcar que el valor de la radioterapia radica en la prevención de la recurrencia del cáncer de seno así como en la reducción de los efectos secundarios.
Por:Betty Gil Barreda, MD
Radio-Oncóloga