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La diabetes es una de las enfermedades crónicas más comunes en niños de edad preescolar. Existen varios tipos de diabetes. La diabetes mellitus tipo 1 (DMT1) y la diabetes mellitus tipo 2 (DMT2) son las más comunes. A la DMT1 se le conoce como la diabetes juvenil, o sea de niños y adolescentes y a la DMT2 se le conoce como la diabetes de los adultos.
En la diabetes mellitus tipo 2 el páncreas produce insulina, pero no funciona de forma adecuada o el cuerpo no la puede utilizar correctamente. Se le conoce también como una resistencia a la insulina. Se diagnostica usualmente en personas adultas, pero el número está aumentando en niños. Un 85% de los niños con DMT2 están sobrepeso y obesos al momento del diagnóstico.
La obesidad se define como el exceso de masa grasa corporal, lo cual implica riesgo de padecer complicaciones metabólicas y problemas físicos, psíquicos y sociales. A corto plazo las consecuencias más frecuentes en la niñez son las de tipo psicológico y social. Además, de las complicaciones metabólicas (dislipidemias, resistencia a la insulina, hipertensión arterial, intolerancia a los carbohidratos), también son habituales las complicaciones ortopédicas, la esteatosis hepática no alcohólica, el reflujo gastroesofágico y el asma entre otras. La alta prevalencia de obesidad en los niños está elevando el número de jóvenes diagnosticados con DMT2.
Recientemente ha comenzado el interés por investigar el por qué la diabetes mellitus tipo 2 ha ido en aumento en los niños y adolescentes cuando ésta era una condición que la relacionaban más con la población adulta. Hace 20 años se diagnosticaban menos del 3% de los casos en niños con DMT2, hoy la prevalencia es de un 45%. La edad promedio para el diagnóstico es de 13.5 años. El aumento considerable en la prevalencia e incidencia de diabetes mellitus tipo 2 en niños y adolescentes, muy probablemente está relacionado a la obesidad, inactividad física e ingesta dietaria inadecuada.
Algunos de los factores de riesgo asociados a la diabetes mellitus tipo 2 son obesidad, historial familiar, pubertad (específicamente 12-14 años), raza (afro americanos, indio americanos, asiáticos), sexo, falta de actividad física, ambiente intrauterino (exposición de diabetes en el útero, niños con bajo peso al nacer o sobrepeso al nacer). La mayoría de los estudios hechos en niños indican una mayor frecuencia en el género femenino. Las niñas tienen mayor probabilidad de desarrollar la condición 1.7 veces más que los niños. Varios estudios han mostrado un fuerte historial familiar entre los jóvenes afectados. Se ha encontrado que los bebés que nacen bajo peso están en alto riesgo de desarrollar resistencia a la insulina y diabetes debido a un ambiente nutricional intrauterino inadecuado que puede resultar en disminución de la masa de las células ß y secreción de insulina alterada.
Para el año 2013 la Academia Americana de Pediatría con el apoyo de la Sociedad de Endocrinología Pediátrica, la Academia Americana de Médicos de Familia y la Academia de Nutrición y Dietética desarrollaron unas guías para el manejo de la DMT2 en niños y adolescentes. Cabe destacar que se menciona la importancia de la familia en el cuidado de la diabetes. La familia completa debe estar envuelta en la planificación de los cambios de comportamiento y estilos de vida que forman parte de tratamiento del niño y adolescente.
La intervención para el tratamiento de la diabetes se enfoca en educar al adolescente en cómo manejar su condición. Esta educación incluye como uno de los componentes principales la Terapia Médico Nutricional. Las metas de la Terapia Médico Nutricional enfatizan el rol del estilo de vida en mejorar el control de la glucosa (incluyendo hábitos alimentarios y ejercicio), los perfiles de lípidos y lipoproteínas, la presión sanguínea y reducción de peso.
Finalmente, los cambios en hábitos alimentarios deben enfocarse en disminuir el consumo de alimentos altos en calorías, altos en grasas; en aumentar el consumo de frutas, vegetales y cereales de grano entero, en limitar el consumo de refrescos y bebidas de frutas por agua y bebidas con endulzadores artificiales. La meta de principal de la Terapia Médico Nutricional es la promoción del manejo de peso, proveyendo las calorías necesarias que permitan el crecimiento del niño y el adolescente. Otro componente importante del tratamiento para la diabetes es la actividad física regular. El ejercicio, entre otros beneficios, disminuye la resistencia a insulina ayudando así a normalizar los niveles de glucosa en sangre.

 

Por: Luz A. Ruiz Sánchez
Nutricionista Dietista