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¿Cómo podemos vivir en una sociedad ciega y sorda? Me pregunto si estamos tan concientes de los males sociales que nos rodean. La agresión sexual se ha convertido en un mal silencioso que a muchos sí nos importa y a otros ni les preocupa. Pues hoy día muchas de nuestras familias puertorriqueñas tienen muy poca comunicación entre ellos, por lo que no se enteran que está sucediendo en sus hogares, desconocen lo que les pasa a sus hijos.

La agresión sexual es una conducta no deseada ni concentida de manera sexual o física. Esto indica que la víctima no desea tener ningún tipo de contacto con su agresor, ni lo conciente. El problema gira que muchas veces pensamos que si el contacto no es de tipo sexual, no consiste en una agresión. Sin embargo, el solo hecho de tocar el cuerpo, aunque no haya penetración, es un acto de agresión.

De acuerdo con las diferentes investigaciones, el 90 por ciento de las agresiones sexuales a las víctimas ocurren por parte de un familiar cercano o persona conocida y el otro 10 por ciento es de una persona ajena. Esto indica que se debe ser muy cuidadoso con las personas con las cuales nos relacionamos y compartirmos, pues una de las tendencias es el no creer en lo que la víctima dice, mucho menos pensar que un pariente la esté molestando.

Todos debemos aunar esfuerzos para que esta conducta no se dé en nuestro entorno. Esta no discrimina edad, sexo ni circunstancias. Es por esto que las familias puertorriqueñas deben dedicar más tiempo al entorno familiar, a compartir y orientar a sus hijos sobre el sexo y relaciones saludables de pareja, esto es, comenzar la orientación desde la niñez hasta la adultez. Lamentablemente la tecnología, los afanes diarios, el materialismo y el consumismo ha cambiado la manera de comunicarnos y orientar a los nuestros.

Por esto, si eres víctima de cualquier tipo de agresión, pide ayuda no dejes que marquen tu vida. ¡Estás a tiempo!

 

Información Suministrada por el Programa de Prevención de la Violencia hacia las Mujeres de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo