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Se estima que el 1% de la población padece de esquizofrenia. Esto significa que en Estados Unidos aproximadamente 2.5 millones de personas padecen de la condición y, según cifras de la Organización Mundial de la Salud, 21 millones de personas alrededor del mundo la padecen.
La esquizofrenia es una condición severa y crónica e inclusive incapacitante. Lo que significa que afecta para toda la vida. Esta condición comienza entre la adolescencia y la adultez temprana. Aunque podría tener un comienzo tardío. Las personas que padecen de esquizofrenia pueden desarrollar una vida relativamente normal, siempre y cuando reciban y se adhieran al tratamiento. Sin embargo, se ha encontrado que la mitad de las personas no reciben tratamiento para su condición.
Esta condición afecta como la persona ve y siente su alrededor y también su forma de pensar. Tienen problemas distinguiendo entre lo real e imaginario. Los síntomas de la esquizofrenia deben durar un mes o más. La persona no tiene que presentar todos los siguientes síntomas para determinar un diagnóstico. Estos son: alucinaciones, delirios, desorganización en el pensamiento, síntomas negativos, dificultad para comprender la información y utilizarla para tomar decisiones, problemas de atención y concentración y problemas de memoria.
El tratamiento para la esquizofrenia va dirigido a la disminución de los síntomas ya que no existe una cura para la enfermedad. El tratamiento consiste en la utilización de medicamentos y aspectos psicosociales. Los aspectos psicosociales incluyen las destrezas para lidiar con la enfermedad, educación familiar, destrezas sociales y el desarrollo de estilos de afrontamiento adaptativos. Existe una alta incidencia entre el uso de sustancias y personas con esquizofrenia, en ocasiones es necesario tratar el problema de abuso de sustancia para lidiar con los síntomas.
No se conoce una cura para esta condición y en ocasiones pueden presentar crisis tan intensas que necesitan de hospitalizaciones psiquiátricas. A diferencia de lo que muchos piensan la mayoría de las personas con esquizofrenia no son violentas y no son causa de peligros para otros. La violencia experimentada esta mayormente asociada con el uso de sustancias y por delirios de persecución. Los episodios de violencia suelen ocurrir en el hogar y con los familiares, quienes también se ven afectados por esta condición. Muchas veces los mismos síntomas no permiten que la persona acepte la ayuda y se tiene que recurrir a una ley para ingreso involuntario. Esta ley se conoce en Puerto Rico como la 408, Ley de Salud Mental.
La esquizofrenia es una enfermedad severa, pero puede ser manejada con la ayuda de medicamentos y psicoterapia. Esto permite que la persona obtenga una vida con mayor independencia y satisfacción.
Por: Dra. Ana J. Concepción
Psicóloga Clínica/Hipnosis Clínica