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El sistema vestibular se trata del sentido de movimiento de nuestro cuerpo en el espacio. Este nos da orientación y seguridad, como también nos ayuda a mejorar la postura, el equilibrio y nos permite un campo visual más amplio y estable, como una mejor coordinación a la hora de movernos y aumenta nuestro estado de alerta, entre muchas otras más. Esto ocurre a través de la modulación la cual ocurre cuando aumenta o reduce la actividad neutral para mantenerse en conjunto con todas las funciones del sistema nervioso central. El sistema propioceptivo nos ayuda al igual que el sistema vestibular, este nos permite un aumento en el nivel de actividad, la atención y la estabilidad emocional, como la percepción visual. Ambas son consideradas un sentido más de nuestro cuerpo, ya que nos permite recibir información e interpretarlas a través de una respuesta adaptativa.
Terapia ocupacional impacta en aquellos que presentan alguna deficiencia y/o limitación en mencionados sistemas. Para muchos es poco inusual que conozcan o hablen de dichos sentidos que forman parte del crecimiento del ser humano. Si estos están afectados podemos observar problemas o limitaciones tales como el no saber identificar el peligro, inseguridad gravitacional, pobre equilibrio, en conjunto con una inmadurez motora. Además se ve afectada la postura, la coordinación ojo- mano, la integración bilateral y el planeamiento motor.
Como padres, maestros, asistentes pueden proveerle tareas y/o actividades que aumenten y sean de gran beneficio tanto para sus cuidadores, como para el niño. Existen múltiples tareas que pueden llegar hacer dentro y bajo su condición, de acuerdo a lo que este les permita. Dentro de las que se pueden realizar para aumentar el sistema vestibular son saltar en un trampolín, una hamaca, tobogán, columpio, entre otros, no únicamente nos vamos a centralizar en alguno en específico, sino más bien esto se trae de forma general, para el beneficio de aquellos que así lo necesiten. A nivel propioceptivo podemos trabajarle juego de resistencia con soga, apretar, y el utilizar objetos con peso.
Algunos signos o claves de alerta son:
• Disfrute de caer al suelo
• romper juguetes o/u objetos a menudo
• presenta mucha necesidad de saltar y que lo abracen constantemente
• adopta o mantiene posturas corporales inusuales o contraindicadas
• su periodo de gateo no fue prolongado de acuerdo a las etapas de desarrollo.
• siente poca o ninguna seguridad al ambular
• se marea con mucha frecuencia
• se observa ansioso al subir o bajar escalones
• no puede seguir objetos visualmente
• no mantiene el equilibrio
• presenta intolerancia a movimientos los cuales tienden a ser bruscos e incoordinados.
Gotitas del saber:
• Estas señales son de gran importancia en el desarrollo motor del niño, lo cual debe referirse a un especialista capacitado para proveerle evaluación y determinar si amerita dichos servicios y si debe referirse a otro especialista del equipo multidisciplinario.
• Anotar y continuar observando respuestas del niño entorno a su crecimiento.
• Buscar información y educarse en cómo puede ayudar y/o colaborar en conjunto con el especialista a cargo.
• Una vez se haya comenzado tratamiento pedirle a especialista un plan de trabajo para llevarlo a cabo en el hogar y si es posible en el salón de clases.
• Utilizar el juego para enseñarles, pues a través de este los niños aprenden.
Por: Edmarie Albert Oliver
Terapista Ocupacional Licenciada