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Comenzó el conteo regresivo para el Día de Acción de Gracias, donde se prepara una de las cenas más cuantiosas de todo el año. Es por esto que cada noviembre expertos en seguridad alimentaria orientan y responden a varias preguntas asociadas a la manipulación y preparación segura del pavo y otros alimentos para este día. Lo más importante es la planificación. Algunos consejos que debes tomar en consideración a la hora de prepararte son:
  1. Haz una lista de invitados – decide para cuantas personas cocinarás, recolecta tus recetas y planifica tu menú.
  2. Limpia tu nevera – comienza por utilizar alimentos que están ocupando espacio en tu refrigerador para asegurar el lugar del pavo y otros alimentos que prepares.
  3. Haz tus compras – verifica tu despensa para saber que ingredientes te faltan. Sal a comprar con anterioridad para evitar el estrés que produce visitar el supermercado en estas fechas.
  4. Adquiere un termómetro – este instrumento es muy útil en la cocina, ya que te aseguras que la temperatura de cocción es la correcta. En foodsafety.gov, portal que permite acceder a información sobre seguridad alimentaria proporcionada por agencias gubernamentales, expertos recomiendan que también se debe tener un termómetro en el refrigerador para asegurarse que la temperatura no supere los 40º F (grados Fahrenheit).
Hablemos del protagonista, el pavo.
Si deseas obtener un pavo fresco es recomendable que vayas a comprarlo uno o dos días antes. Pero si ya tienes uno en tu refrigerador el primer paso es descongelarlo. Según Janice López Muñoz, Especialista en Información Técnica Bilingüe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, existen tres métodos seguros para descongelar el pavo.
“Los métodos seguros son el refrigerador, agua fría y el microondas. Recomendamos escoger el método más conveniente para usted. Si usted va a combinar, por ejemplo el agua con el refrigerador igual debe seguir las indicaciones de seguridad”, mencionó Janice López.
Algunas recomendaciones que ofreció sobre cada método son:
  • Refrigerador – Se debe considerar 24 horas por cada 4 a 5 libras de peso. El pavo de estar en la envoltura original y ser colocado en un recipiente para retener los jugos que puedan gotear en otros alimentos y contaminarlos. Si sigues estos pasos, y se diera el caso que no utilizaras, puedes volver a congelarlo para consumirlo más adelante.
  • Agua fría – En este método, debemos permitir 30 minutos por libra de peso. Es importante que te asegures que el agua NO penetre en la envoltura original. Para ello puedes colocar el pavo en una bolsa plástica que este intacta y sellada. El agua debe ser del grifo y es importante reponerla cada 30 minutos. Si escogiste esta opción, el pavo debe ser cocido inmediatamente al descongelarse, NO puede volver al congelador.
  • Microondas – Te recomendamos consultar el manual del electrodoméstico, para ver si resiste el peso y tamaño del pavo. En el microondas debes desenvolver el pavo de su empaque original, colocarlo en un recipiente a prueba de microondas para retener los jugos e inmediatamente cocinarlo. NO se puede volver a refrigerar o congelar después de haber utilizado este método.
Cocción
Para este segundo paso el termómetro cobra mayor importancia, no basta con dejarnos llevar por mirar el alimento. “El tiempo de cocción puede variar dependiendo si usas horno, parilla o microondas, lo importante es que al insertar el termómetro en nuestro pavo este alcance una temperatura de 165º F como mínimo. Esta temperatura la medimos en la parte más profunda del muslo, del ala y la pechuga”, explicó la Especialista en Información Técnica Bilingüe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.
Como referencia podemos utilizar la siguiente tabla:
tabla-seguridad-alimentaria
Si observa la tabla, notará que se recomienda NO rellenar el pavo. Usted se preguntará, ¿Por qué?
“Para mayor inocuidad, se recomienda no rellenar el pavo. Para que la cocción sea más pareja, recomendamos cocinar aparte el relleno y este debe alcanzar los 165º F como mínimo. De igual forma, si desea hacerlo, le recomendamos no mezcle los ingredientes húmedos y los secos hasta el momento justo que vaya a rellenar. De igual forma utilice el termómetro, asegúrese que la temperatura sea de 165º F y no llene el pavo al tope de capacidad”, aconsejó López Muñoz.
Almacenamiento
Acabada la cena, siempre sobran alimentos y no puedes olvidarte de ellos. Ese alimento esta cocido y es perecedero, no debes dejarlo a temperatura ambiente por más de dos horas. Según recomienda el portal, www.foodsafety.gov,  si la temperatura excede los 90º F se reduce a una hora. Lo ideal es refrigerar o mantenerlo en una fuente de calor a más de 140º F.
En el caso del pavo, que es un ave tan grande, lo ideal para almacenarlo es colocarlo en un recipiente de 2 a 3 pulgadas de hondo y con su tapa. Luego de refrigerado, este debe consumirse dentro de los siguientes 3 a 4 días. Si usted sabe que no va a consumir en ese periodo de tiempo, puede congelarlo y consumirlo más adelante.
Al momento de recalentar; la Especialista en Información Técnica Bilingüe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, recomienda dos métodos:
  • El horno – la temperatura no debe ser menos de 325º F y el pavo debe alcanzar los 165º F medida con termómetro.
  • Microondas – cubre el alimento y hazlo rotar para que se caliente uniformemente. De igual manera, con un termómetro verifica que la temperatura alcance los 165º F.
“De igual forma, si usted siguió los pasos básicos para descongelar, cocinar y la regla de las dos horas para el almacenamiento, entendemos puede consumirlo frío de la nevera”, aconsejó Janice López Muñoz.
Otras recomendaciones finales que te ofrecemos y debes adoptar son:
  • NO se debe descongelar el pavo o cualquier otra carne a temperatura ambiente, esto contribuye a la propagación y crecimiento de bacterias.
  • Nunca debes lavar el ave, ya que el agua que salpica contaminará las demás áreas de la cocina.
  • Revise sus pasos:
    • Limpiar – las bacterias que causan enfermedades pueden sobrevivir en muchos lugares de su cocina, incluidas sus manos, utensilios y tablas de cortar. Lávese las manos correctamente durante 20 segundos con jabón común y agua corriente. Lave las superficies y utensilios luego de cada uso. Lave las frutas y verduras, ¡pero no la carne de res o de aves de corral, ni los huevos!
    • Separar – este paso es importante para evitar la contaminación cruzada. Use platos y tablas de cortar distintas para las frutas y verduras y para la carne de res, aves, mariscos y huevos. Mantenga las carnes, carne de aves de corral, alimentos de mar y huevos separados de los otros alimentos en la tienda de comestibles. Mantenga la carne de res, aves, mariscos y huevos separados del resto de los alimentos dentro del refrigerador.
    • Cocinar – Cocine a la temperatura correcta. Use un termómetro para alimentos. Mantenga los alimentos calientes luego de cocinarlos. Las bacterias que causan intoxicación alimentaria se multiplican más rápido en la “zona de riesgo” que va de los 40˚ a los 140˚ Fahrenheit.
    • Refrigerar – las bacterias que causan enfermedades pueden desarrollarse en alimentos perecederos en solo dos horas a menos que los refrigere. Si la temperatura es de 90 ˚F o más durante el verano, reduzca el tiempo a una hora.
Si aún tienes dudas sobre la seguridad alimentaria, puedes llamar al Departamento de Agricultura de lunes a viernes de 10:00 a.m. a 4:00 p.m. (hora del Este) al 1-888-674-6854. Además, durante el día de Acción de Gracias tendrán personal para atender tus preguntas en un horario especial de 8:00 a.m. a 2:00 p.m. (hora del Este). También puedes enviar tus preguntas a mphotline@usda.gov o accesar foodsafety.gov.

 

Por: Yanairet Matías
Redacción enSalud