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Desde la foto de la prueba de embarazo positiva, hasta el nacimiento del primer nieto, son ejemplos de las intimidades que se comparten hoy en día en las redes sociales. En los últimos tiempos se ha visto un fenómeno “in crescendo” donde la gente renuncia a su privacidad al publicar toda su vida con tal de recibir “likes” o comentarios sobre la misma.
Desde hace años, se habla del concepto del “Big Brother”, –que se refiere a los gobiernos– una entidad que nos vigila excesivamente y ejerce control sobre todo lo que hacemos invadiendo nuestra intimidad. Pero, ¿No estamos nosotros mismos renunciando a nuestra intimidad al publicar cada detalle de nuestra cotidianidad en las redes sociales? La sociedad se está transformando gracias a estas prácticas modernas que se empiezan a considerar normales.
Ahora bien, se calcula que cada día se suben más de un millón de imágenes a Facebook. ¿Qué pasa cuando compartimos una foto? Inevitablemente, una vez que una foto se comparte en la red, perdemos el control sobre ella. No importa que la borremos, ya eso queda para siempre en “la nube”. Incluso, podemos leer las políticas de uso y privacidad de las redes sociales y podría sorprender a muchos cuanto control están cediendo sobre la información que hacen pública.
Uno de los mayores peligros de publicar fotos en las redes sociales es que las fotos revelan muchísima información sobre el entorno familiar de una persona. Además, a esto puede tener acceso cualquier persona, sin importar que se haga en privado. Por ejemplo, no hace falta que se vea el nombre del lugar de estudio del niño, por la fachada ya se puede saber qué colegio o escuela es y dónde se encuentra, más aún si el niño está usando uniforme. No podemos confiar en que la información que compartimos va a ser bien utilizada, estamos corriendo un riesgo.
Si vas a publicar fotos, verifica que no tengan ninguna dirección, y que no se brinden pistas sobre el paradero de ningún miembro de la familia. Mira bien las fotos antes de subirlas y fíjate si en realidad las quieres en Internet. Ten en cuenta que subir fotos de tus hijos los vuelve vulnerables a posibles acosos futuros, o los vuelve presas de secuestradores y pedófilos. Recuerda que por más que las publiques de forma privada, mucha gente puede dar con ellas y eso pone a tus hijos en peligro.
Se conocen muchos casos en los que las fotos que publicamos en las redes sociales son utilizadas por desconocidos con otros fines, por ejemplo, para publicidad sin el debido permiso. Inclusive, las fotos en traje de baños las usan en páginas pornográficas.
Si aun así, decides subir fotografías de tus hijos a alguna red social, debes hacerlo respetando las siguientes condiciones:
  • El perfil debe ser absolutamente privado.
  • Aun siendo un perfil privado, sólo debería autorizar el acceso a las imágenes de los niños a personas muy concretas previamente seleccionadas, y no a todos sus agregados.
  • Es importante contar con el conocimiento y autorización de la pareja.
  • Debe conocer previamente las condiciones de uso de la red social, y saber qué tipo de permisos está concediendo a la red que aloja las imágenes.
  • No se debe etiquetar las imágenes con el nombre de los niños, y cerciorarse de que no van a ser indexadas a ningún buscador.
Por: Miriam Polo
Detective Privado