Wilson Torres, “un papá excepcional”

Wilson Torres, “un papá excepcional”

Como un padre ‟excepcional” fue descrito por sus hijas, Wilmarie y Aracelys Torres, de 30 y 26 años, respectivamente, el libretista y comediante Wilson Torres. Ante la cercanía del Día de los Padres este nos abrió las puertas de su hogar en el pintoresco pueblo de Lares, para hablarnos de cuál ha sido su experiencia como papá y cuán orgulloso se siente de sus hijas.
¿A qué edad se convirtió en papá?
A los 25 años.
¿Cómo fue esa experiencia?
¡Anda! Fue una experiencia emocionante, alegre, imagínate, el primer hijo. Uno anda por ahí sin que nada le importe, pero cuando ya eres papá entra contigo una responsabilidad.
¿Considera que la paternidad le cambió la vida?
Sí, yo lo comparo con un cambio hormonal, de adolescente a adulto. Es un cambio bien grande en tu vida.
Ante ‟la llegada” de sus hijas, ¿cómo se compara, en términos de madurez y experiencia?
Es una diferencia bien grande. Cuando llega la segunda, ya tienes la experiencia de la primera, sabes atenderla, conoces sus necesidades, tienes un médico al cual llevarla y tienes hasta la ropa que se‟ le queda” a la otra (riendo), ya es más interesante y fluyes mejor.
¿Cómo es Wilson Torres, el papá?
Soy un poco estricto, cariñoso, quiero a mis hijas un montón. Me gusta que las cosas se hagan bien. Aunque fíjate, mis hijas desde niñas se portaron bien. Han sido unas nenas bien respetuosas, humildes. No he tenido ningún tipo de problemas con ellas. Le doy gracias a Dios por eso. Ha sido todo perfecto.

¿Qué actividades acostumbra realizar con sus hijas?
Viajar, dentro y fuera de Puerto Rico.
En Puerto Rico, ¿qué lugares le gusta visitar?
Me gusta ir a Fajardo, Luquillo, El Yunque y los restaurantes.
¿Y fuera de Puerto Rico, qué lugares ha visitado?
Con la familia he visitado a España, Alaska, Grecia, Turquía, Israel, Egipto, México, Las Bahamas e Islas del Caribe, solo, he visitado a Cuba y a Chile.
¿Alguna vez tuvo el temor de que sus hijas le defraudaran o tomaran rumbos equivocados?
Yo creo que sí, que eso le pasa a todo el mundo. Uno no sabe lo que le depara el futuro, pero no fue una preocupación tan grande, porque las nenas desde pequeñas se portaron bien, los amiguitos que han tenido son excelentes, sí temí que le pasara algo cuando comenzaron a guiar y viajaban a la universidad, no es fácil tener unas hijas viajando a estudiar 5, 6,7 años, eso le preocupa a uno, por los accidentes y otras ‟cosas”, pero no por ellas.
¿Qué valores les ha inculcado a sus hijas?
El respeto a las demás personas, sobretodo, a las personas mayores, la humildad y la honradez.
¿Qué siente como papá al ver a sus hijas realizadas profesionalmente?
Una alegría bien grande al ver que el sacrificio y el esfuerzo valieron la pena. Ambas se graduaron de bachillerato, están terminando la maestría. Me siento muy orgulloso de ellas.
Si pudiera retroceder el tiempo, ¿cambiaría algo en la crianza de sus hijas?
No, ¡todo ha sido muy bello! Como papá también he tenido que aprender, los hijos aprenden, pero uno también está aprendiendo, pero cualquier error, lo corrijo en el ‟camino”.
¿Cuál ha sido la clave de su éxito como papá?
Yo creo que la clave ha sido lo que me enseñó el ‟viejo”, que es lo mismo que yo les he enseñado a mis hijas, el respeto, la honradez. A mi papá yo siempre lo vi trabajando para mantenernos a nosotros y no se robó‟ ni una gallina”. Mi papá era alegre y chistoso, pero si hacíamos algo malo, había que cogerle miedo. Antes los papás nos corregían con la vara y el fuete, que era lo que conocían y le funcionaba, hoy día se usan otros métodos.
Dado el éxito que ha alcanzado como papá, ¿qué mensaje podría darle a los futuros papás?
Que hay muchos métodos para aprender, que busquen información en internet, en libros, que hoy día hay libros exclusivamente para eso; que no dejen que la paternidad los tome de sorpresa.
Y a los papás que contrario a usted, están confrontando problemas con sus hijos, ¿qué les diría?
Que lo peor que pueden hacer es dejar que el problema empeore, que se sienten y hablen con sus hijos. Que no les den todo lo que quieran, que no mientan ni les den dinero para sacarlos de los problemas en que se han metido. Que si cometen una falta, dejen que paguen por esta para que aprendan, porque si le resuelven el problema, lo van a volver a hacer.
A solo horas del Día de los Padres ¿qué les diría a aquellos hijos que aunque aún los tienen, no los valoran?
Que aprovechen y disfruten a sus padres, que estén en la casa unidos, que viajen y se diviertan con ellos, porque después que se van, ya no hay vuelta atrás. A los papás también les gusta ir al cine, jugar dómino, es que no los invitan.
Y a sus hijas, ¿qué les diría?
Que el día que quieran un papá para sus hijos, seleccionen uno con valores, que se los pueda transmitir a sus hijos. Que sea humilde, responsable y honrado. Un hijo es para toda la vida, no es un enser eléctrico que cuando no te gusta lo devuelves. Siempre hay ‟cositas” en los hogares, pero si hay honradez, no deben haber problemas serios y podrán vivir felices.
Para finalizar, ¿dónde y cómo piensa pasar el Día de los Padres?
¡Ah!, aquí en la casa con mis hijas, o tal vez vayamos a la finca (de su propiedad) y cocinemos allá o salgamos a comer. Esos días (festivos) yo siempre los paso con la familia.
Por: Hilda Cruz
Colaboración para enSalud

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