Urgente llamado a realizarse la prueba de Hepatitis C

Urgente llamado a realizarse la prueba de Hepatitis C

Por: Yanairet Matías
Redacción enSalud

La hepatitis C es un virus contagioso que causa inflamación en el hígado, la cual si no es atendida puede causar fibrosis o, en algunos casos, cirrosis, lo que provocaría que el hígado falle y se tenga que realizar un trasplante de hígado, en casos extremos. El virus que se propaga a través de sangre contaminada puede permanecer silencioso en el cuerpo e ir causando suficiente daño al hígado hasta que presente síntomas.

Según, el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK, por sus siglas en inglés), algunos síntomas pueden incluir sangrado o hematomas con facilidad, sentirse cansado o fatigado, pérdida de apetito, dolor en el abdomen, piel y ojos con un color amarillento, orina color oscuro, heces color gris o arcilla, entre otros.

La principal recomendación es que una vez en la vida, como mínimo, las personas deben realizarse la prueba del virus de la Hepatitis C en especial aquellos nacidos entre 1945 y 1965, han realizados tatuajes o perforaciones en establecimientos que no estén certificados por el Departamento de Salud o si ha compartido alguna aguja al menos una vez en su vida. Las guías clínicas de la Asociación Americana para el estudio de Enfermedades del Hígado (AASLD, por sus siglas en inglés) recomiendan referir a los pacientes a médicos que puedan proveer un manejo comprensivo, incluyendo la evaluación la severidad de la enfermedad del hígado.

Ante esa preocupación y como parte de una iniciativa educativa; tres médicos puertorriqueños se unieron para recalcar sobre la importancia del diagnostico y tratamiento de esta enfermedad, que puede tener consecuencias clínicas serias.

“EL CDC ha estimado que aproximadamente 3.2 millones de personas viven con HCV en los Estados Unidos, de los cuales 2.4 millones no están diagnosticados. Entendemos que en Puerto Rico existe una proporción similar de personas infectadas que hoy desconocen que padecen de la condición”, expresó el doctor Fernando Aponte, director médico de AbbVie.

De izq. a der.: Dr. Rafael Pastrana, Dr. Federico Rodríguez-Pérez, Doris Torres. y Dr. Fernando Aponte. Foto por Yanairet Matías

Por su parte, el Dr. Federico Rodríguez Péres, hepatólogo, dijo que “La hepatitis C es una enfermedad asintomática, puede que no produzca ningún síntoma hasta 30 años de estar en el sistema de las personas. En uno de cada tres personas, los resultados de las enzimas del hígado pueden aparecer como normales. La mayoría de los pacientes que nos llegan son diagnosticados por médicos primarios y referidos para tratamiento con el subespecialista”.

Desde el año 2013, son varios los medicamentos que se han aprobado para trata el virus de hepatitis C, las llamadas medicinas antivirales de acción directa. Estudios demuestran que en la mayoría de los casos estas medicinas pueden curar la hepatitis C crónica y la hepatitis C aguda.

“La evolución de clases terapéuticas para tratar o curar la hepatitis C ha sido dramática. Las terapias nuevas son ahora de corta duración, a lo sumo de 8 a 12 semanas con cura de alrededor del 99%, lo que redunda en beneficio para los pacientes,”, añadió Rodríguez-Pérez.

Ante la eficacia en los tratamientos surgen nuevas oportunidades para los trasplantes de hígado. “Antes, no podíamos hacer un trasplante de hígado de una persona que estuviera infectado con el virus de hepatitis C. Ahora, gracias a los nuevos tratamientos, no se descartan estos hígados, ya que le podemos dar tratamiento a la persona que lo recibió luego de la operación”, indicó el doctor Rafael Pastrana, gastroenterólogo con especialidad en trasplantes y director del Centro de Trasplantes de Hígado del Hospital Auxilio Mutuo.

Según el Dr. Pastrana, “a la luz de los datos más recientes publicados en los Estados Unidos, en los últimos años se han realizado alrededor de seis mil trasplantes, mientras hay aproximadamente veintidós mil pacientes en espera”.

Al finalizar la conferencia los tres médicos coincidieron en la importancia de que las personas nacidas entre 1945 y 1965 se hagan la prueba de hepatitis C, así como personas de otras generaciones que puedan haber estado expuestas a factores de riesgo.

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