Terapia Ocupacional y el Parkinson

Terapia Ocupacional y el Parkinson

Por: Edmarie Albert Oliver, OTA/L
Asistente Terapia Ocupacional Licenciada

La Terapia Ocupacional tiene un impacto importante en el ser humano. El Parkinson es un tipo de trastorno. Es una enfermedad degenerativa que eventualmente se manifiesta con la pérdida progresiva de la capacidad de coordinar los movimientos en el ser humano. Esto se da cuando las células nerviosas conocidas como (neuronas) no producen suficiente cantidad de dopamina. Algunos casos suelen ser genéticos, otros traumáticos. Estos síntomas pueden notarse lentamente y estos pueden ocurrir en un solo lado del cuerpo y luego pueden afectar ambos hemisferios (izquierdo-derecho).

Las personas con la mencionada condición pueden presentar temblor en las manos, los brazos, las piernas y en la etapa más avanzada inclusive puede afectar mandíbula y rostro. Las personas con dicha condición pueden llegar a sentir rigidez, movimientos lentos y problemas de equilibrio y coordinación motora. Es aquí donde la Terapia Ocupacional impacta y ayuda al paciente para tener una mejor calidad de vida e independencia. Trabajamos las actividades básicas de la vida diaria, como las instrumentales, entre otras. Un paciente con Parkinson en su etapa más aguda puede presentar problemas psicológicos como llegar a una depresión, inclusive tener como consecuencia problemas para conseguir el sueño y dificultades oral-motoras como masticar, tragar y/o hablar. Terapia Ocupacional ve al ser humano como un ser holístico, por ende incluye al paciente y sus familiares. El Parkinson representa un reto diario, ya que es algo que puede ser visto o señalado ante la población. A continuación presentamos datos importantes a considerar en pacientes con Parkinson:

  • Debe ser de suma importancia mantener a familiares orientados y educados en cuanto a los medicamentos que el paciente toma y establecerlos en sus rutinas diarias.
  • Buscar ayuda de especialistas tales como neurólogos, terapistas físicos y del habla como los ocupacionales, entre otros, de así ser necesario.
  • Educar tanto al paciente como cuidador sobre la sexualidad, ya que es posible que estos factores se vean afectados debido a los cambios en pensamiento, la movilidad y el estrés.
  • Se le debe permitir espacio personal para que este pueda canalizar sus emociones.
  • Podemos buscar varias alternativas para realizar en el tiempo de ocio. Verificar y explorar nuevas actividades y envolverlos tanto físicamente como cognoscitivamente.

Como profesionales podemos ayudar al paciente a aumentar su fuerza muscular, evitar temblor, mantenerlo activo y podemos buscar grupos de apoyo en la comunidad para que este se involucre, pueda distraerse y a su vez mejorar su función. Uno de los aspectos más importantes del tratamiento consiste en el mantenimiento del tono muscular y sus funciones motoras.

Algunas recomendaciones para el hogar y/o lugar de cuido:

  • A la hora de preparar alimentos utilicen envases, ollas o utensilios pesados.
  • Al limpiar utilicen técnicas de movimientos circulares hacia el cuerpo.
  • Exploren nuevos intereses.
  • Identificar y eliminar factores de riesgo a caídas y accidentes domiciliarios.
  • Identificar barreras arquitectónicas que tengan un efecto mayor y perjudicial para su salud.
  • Masajes
  • Hidroterapia
  • Acupuntura

Entre otros.

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