¿Qué hacer cuando su niño tiene mordida cruzada?

¿Qué hacer cuando su niño tiene mordida cruzada?

La mordida cruzada de un paciente se describe como un tipo de mordida incorrecta o maloclusión, que en la mayoría de los casos causa un tipo de desviación en la mandíbula hacia la derecha, izquierda o hacia el frente. De no corregirse a tiempo, la mordida cruzada provocará un crecimiento desigual de los cóndilos o huesos articulares con la base del cráneo, causando un problema de estética facial y de dolor articular en la adultez.
La mordida cruzada se debe a la estrechez del paladar, en donde la mandíbula no cabe dentro de la maxila al cerrar la boca, y el paciente tira hacia un lado. El paladar puede encontrarse estrecho por muchas razones, entre ellas, respirar crónicamente por la boca en vez de por la nariz y mantener la boca abierta repetidas veces. Un respirador bucal crónico lo podemos encontrar en pacientes que padecen de alergias, con adenoides recrecidas, amígdalas agrandadas, pacientes con catarros frecuentes durante todo el año y por problemas respiratorios en general.
El paciente que respira por la boca en vez de la nariz, usualmente mantiene la boca abierta, causando que la lengua descanse en el piso de la boca sin darle soporte al paladar. El cielo del paladar se queda sin soporte de la lengua. Esto convierte al paladar en una estructura profunda, estrecha y en la mayoría de los casos con forma de V. Entonces el crecimiento de la mandíbula toma una dirección vertical en vez de más horizontal causando una mordida abierta esqueletalmente.
Los hábitos de chupado de bobo, dedo o mamadera de botellas, también pueden causar estrechez del paladar y por ende, mordida cruzada. Tan pronto se detecta una mordida cruzada, esta debe ser corregida a temprana edad para propiciar crecimiento adecuado e isométrico de los arcos y utilizar el crecimiento óseo de la cara en desarrollo a favor del tratamiento del paciente. Una mordida cruzada puede ser detectada y corregida en un niño tan pronto como a los 3 años de edad.
El primer paso es eliminar hábitos detrimentales de chupado y consultar a especialistas como alergistas, ENT, o al pediatra, para el control de las alergias, y problemas respiratorios en general. Algunos casos requerirán de operación de amigdalas y adenoides, medicación y tratamiento para cualquier etiología que este causando dicha deformación en el paladar.
El segundo paso es establecer un tratamiento interceptivo de expansión del paladar, utilizando aparatología ortodóntica. Este tratamiento puede realizarse entre 6-12 meses de duración con ganchos fijos o removibles y donde el Dentista pediátrico le podrá ayudar.
Cuando lleve a su hijo al Dentista, pídale que le evalúe la mordida, pídale orientación y busque prevenir problemas mayores en la adultez, cuando una mordida cruzada no es corregida a tiempo. Muchos casos con el tratamiento de expansión, no necesitan tratamientos correctivos con “braces”” durante la adolescencia. Pero podemos encontrar mordidas cruzadas no corregidas en la adultez que sólo podrían corregirse quirúrgicamente. Eduque su hijo y elimine todo hábito de chupado a partir del primer año de edad. Dele importancia al crecimiento de la cara de su niño, y a la alineación de los arcos. Estará entonces en la línea correcta de prevención de la mayoría de los problemas de mala mordida en la niñez.
Por: Dr. Aurelio Ruiz Luciano, DMD

Share this post