Prevención de Influenza en los Niños

Prevención de Influenza en los Niños

Influenza es una enfermedad respiratoria aguda causada por el virus de la influenza A o B. En Puerto Rico hay dos temporadas grandes donde se puede contraer la enfermedad. En los meses de Mayo a Julio y Diciembre a Febrero, aproximadamente, son los meses donde más contagio ocurre. La presentación de influenza en los niños es variable y son los niños, por excelencia, los vectores más importantes en la transmisión de la enfermedad. Se estima que un 15 a un 42% de niños pre-escolares y de edad escolar son infectados con influenza todos los años.
El virus se transmite de persona a persona, por contacto directo con las secreciones, entiéndase: estornudos, tos, hablando cerca de una persona contagiada, o tocar objetos o manos infectadas. El periodo de incubación dura de 1 a 4 días, en el cual la propagación de la enfermedad es más alta. Las manifestaciones de la Influenza en niños varía según la edad y si ha estado contagiado anteriormente. Los hallazgos clásicos de influenza, no-complicada son: fiebre repentina, dolor de cabeza, dolor muscular y malestar general. Estos síntomas están acompañados de manifestaciones en el tracto respiratorio: tos, dolor de garganta y rinitis. El diagnóstico clínico de influenza en niños es muy difícil ya que no necesariamente van a estar presente todos los síntomas y los niños más pequeños no pueden verbalizar lo que sienten. Los síntomas más comunes son fiebre y malestar general, en un niño saludable, la enfermedad es auto-limitante y dura de 2 a 5 días.
Cuando la influenza se “complica” es que el niño ha desarrollado una infección bacteriana después de la infección viral. La complicación más común de la influenza en niños es la otitis media, infección de oído medio. En niños que ya padecen de alguna condición respiratoria, como asma, se puede agudizar y empeorar su cuadro clínico. La segunda complicación más común es co-infección bacteriana con Staphylococcus aureus o Streptococcus pneumonia causando pulmonía. El riesgo de mortalidad es más alto en niños con condiciones crónicas. El grupo más a riesgo para contraer influenza son: niños menores de 2-5 años, niños con condiciones crónicas como asma y desórdenes neuromusculares, y niños menores de 19 años que usan aspirina como terapia continua.
La manera más efectiva de prevenir la infección por la influenza es la vacunación. La vacuna protege 50-80% de las personas de contraer influenza. Si contraes la infección, aun vacunado, los síntomas son leves y de corta duración. Se deben vacunar niños con: condiciones de corazón o pulmonares crónicas, enfermedades crónicas como diabetes y problemas renales, trasplantados o con HIV, todo niño entre las edades de 6 meses a 18 años que estén en terapia continua con aspirina. Las medidas de control de infección también son muy efectivas si son ejecutadas correctamente. Lavado de manos con agua y jabón frecuentemente y el uso de “hand-sanitizers” con base de alcohol son muy efectivos para evitar la contaminación. Cubrir la boca y nariz con la parte interior del brazo al toser o estornudar o use una servilleta y deseche la misma rápidamente para evitar contaminar las manos. Evite contacto directo con personas que pueden estar contagiados con la influenza. De presentar síntomas visite a su médico para tratamiento.
Por: Dra. Jahaira Serrano
Neumóloga

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