Pérdida Súbita de Audición

Pérdida Súbita de Audición

La pérdida súbita de la audición sensorineural, se produce como una pérdida rápida e inexplicable de la audición. Por lo general ocurre en un solo oído, ya sea de pronto o poco a poco durante varios días. Cualquier persona que tiene una pérdida súbita de la audición debe ir de inmediato al médico, ya que la posibilidad de recuperación es mayor si la pérdida de audición se trata a tiempo. A veces, las personas con pérdida de audición súbita no consultan al médico, porque piensan que su pérdida de audición se debe a alergias, sinusitis, cerumen que está tapando el conducto auditivo, u otras causas comunes. Sin embargo, retrasar el diagnóstico y tratamiento de la pérdida súbita y puede disminuir la eficacia del tratamiento. Una pérdida de audición de 30 decibeles haría que una conversación normal se escuche como si fuera un susurro.

Muchas personas notan que tienen sordera súbita cuando se despiertan por la mañana. Otras personas la notan como al hacer una llamada telefónica. En cambio, algunos notan un fuerte sonido explosivo como “pop”, justo antes de que desaparezca su audición. Las personas con pérdida súbita a menudo se sienten mareadas, tienen un zumbido en el oído (tinnitus), o tienen ambos síntomas. Se calcula que la pérdida de audición súbita afecta a una de cada 5,000 personas cada año, y por lo general, son adultos de 40 a 59 años.

Las causas más comunes son:

  • Las enfermedades infecciosas
  • Trauma, como una lesión en la cabeza
  • Las enfermedades autoinmunes, como el síndrome de Cogan
  • Los medicamentos ototóxicos (medicamentos que dañan las células sensoriales del oído interno)
  • Problemas de circulación de la sangre
  • Tumor en el nervio que conecta el oído al cerebro (neuroma acústico)
  • Enfermedades y trastornos neurológicos, como la esclerosis múltiple
  • Trastornos del oído interno, como la enfermedad de Ménièr

El tratamiento más común para este tipo de pérdida de audición, especialmente cuando no se sabe la causa, son los Corticoesteroides. Su función es reducir la inflamación y la hinchazón, además de ayudar al cuerpo a combatir enfermedades.

Si su audiólogo o su médico descubren la causa de la pérdida auditiva, es posible que necesite tratamientos adicionales. Por ejemplo, si su pérdida de audición súbita fue causada por una infección, el médico puede recetarle antibióticos. Si usted está tomando medicamentos que se sabe que son tóxicos para el oído, el médico puede pedirle que deje de tomarlos o que tome otro medicamento. Si usted tiene una enfermedad autoinmune que hace que el sistema inmunitario ataque el oído interno, quizás tenga que tomar medicamentos para suprimir su sistema inmunitario.

Existen algunas investigaciones que se están llevando a cabo sobre este tipo de pérdida de audición, actualmente se está estudiando cómo ciertos cambios en el oído interno, como una alteración en el flujo sanguíneo o una inflamación, pueden contribuir a la pérdida de audición. También están probando nuevas formas de utilizar las tecnologías de imágenes para ayudar a diagnosticar la sordera súbita y potencialmente detectar sus causas. Luego de llegar al diagnóstico si su pérdida de audición es una leve, moderada a severa y permanece una buena discriminación del habla, podría utilizar un audífono para ayudarle a localizar las fuentes de sonido y mejorar las conversaciones en ambientes de ruido.

Si usted o algún familiar, está pasando por esta situación le recomendamos que nos llame para orientarle y poder ayudarle. Comparta esta información, podría ser muy valiosa para alguien y usted puede ser parte de su recuperación.

 

Por: Dra. Layda López
Audióloga

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