Manejo y prevención de úlceras en pacientes encamados

Manejo y prevención de úlceras en pacientes encamados

Una úlcera, es un área de piel que se destruye cuando una persona permanece en una sola posición por mucho tiempo sin desplazar el peso. Esto con frecuencia sucede cuando la persona está postrada a una silla de ruedas o a una cama. La presión constante sobre la piel produce una disminución en el suministro sanguíneo hacia esa área y el tejido afectado muere.
Una úlcera de decúbito comienza con un enrojecimiento de la piel, pero empeora progresivamente, formando una ampolla, luego una llaga y finalmente un cráter. ¿Cuáles son los sitios más comunes? Prominencias óseas (huesos cercanos a la piel), como en los codos, los talones, las caderas, los tobillos, los hombros, la espalda y la parte posterior de la cabeza. La piel frágil, diabetes o enfermedad vascular, incapacidad para mover ciertas partes del cuerpo, desnutrición, incontinencia urinaria o fecal, Alzheimer y Parkinson son algunos de los factores que aumentan el riesgo de úlceras de decúbito.
¿Qué debo hacer para prevenir úlceras?
  • Aliviar la presión en el área. Usar almohadas, cojines de espuma especial, entre otros, para ayudar a reducir la presión.
  • Utilizar protectores para los codos y talones
  • Cambios de posición cada 2 horas para pacientes encamados y cada hora en pacientes en silla de ruedas.
  • Proveer masajes con cremas y/o aceites para así promover la circulación en todas las áreas propensas al desarrollo de lesiones de piel.
  • Promover la ambulación con asistencia y en tramos cortos al paciente que así pueda hacerlo, con previa consulta médica.
  • Mantener una dieta sana y balanceada, que incorpore meriendas y una buena ingesta de líquidos de preferencia agua.
  • Pacientes diabéticos, deben utilizar sus zapatos especializados para prevenir lesiones
  • Proveer ambiente limpio y fresco.
¿Cómo manejamos una úlcera?
  • Mejorar la alimentación e ingesta de agua junto a las proteínas que nos ayudan en el proceso de la cicatrización.
  • Evaluación médica donde se establecerá el plan de tratamiento, el cual puede ser por visitas periódicas a su médico, un referido para una agencia de salud en el hogar o “home care” que seguirá las instrucciones de su médico y le proveerá personal especializado en manejo de lesiones de piel y en algunas ocasiones hospitalización de ser necesario si presenta algún riesgo o complicación.
  • Evitar traumatismos o fricciones posteriores.
  • Cambios de posición frecuentes que ayudan a liberar la tensión del área afectada.
  • Ingerir suplementos nutricionales que promuevan la cicatrización.
  • Conocer su tratamiento y asegurarse del seguimiento optimo del mismo.
¿Cómo se si mi úlcera está infectada?
Se debe buscar asistencia médica, si un área de la piel se ampolla o forma una llaga y contactar al médico inmediatamente si existe cualquier signo de infección. Una infección puede conducir a problemas serios, ya que se puede propagar por todo el cuerpo. Algunos de los signos de una úlcera infectada son: olor fétido de la úlcera, enrojecimiento, sensibilidad alrededor del área y piel caliente e hinchada.
La fiebre, debilidad o confusión son signos de que la infección se puede haber diseminado a la sangre o a cualquier otra parte del organismo. Las ulceras por presión son un problema frustrante en la población geriátrica que necesita un cuidado constante en el área de la salud. La prevención y las medidas correctas pueden ayudar en la sanación de las ulceras de presión. Una selección de curaciones apropiadas con el seguimiento adecuado puede prevenir devastadoras complicaciones.
Por: Carmen D. Luis Estrella, MSN
Maestría en Ciencias de Enfermería

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