Lidiando con el “Bullying”

Lidiando con el “Bullying”

El comienzo de clases puede ser para muchos estudiantes, el comienzo de una experiencia positiva, donde aprenderán de los nuevos cursos que sus maestros les proveerán, donde conocerán nuevas amistades y compartirán con las que ya compartían en semestres anteriores, donde algunos conocerán ese primer amor, se enlistarán en algún deporte e incluso ganarán su primer trofeo. No obstante para otros estudiantes el comienzo de este período será el comienzo de la peor etapa de su vida, donde recibirán humillaciones, burlas, maltrato emocional, psicológico, físico, carecerán de amistades e incluso perderán su nombre de pila, ya que lo bautizarán sus propios compañeros con algún apodo del cual nadie se sentiría orgulloso. Dichas situaciones negativas afectarán la autoestima de este estudiante, al punto que este podría atentar contra su propia vida, si es que no se trabaja con dicha situación a tiempo.
El “Bullying”, no es más que el uso de intimidación, fuerza, violencia o agresividad, para imponerse ante otra persona. Cualquier persona puede ser víctima de “Bullying”, sin importar su físico, raza, creencia religiosa, preferencia sexual, género, o clase social. Ante este maltrato, además de la víctima de “Bullying”, también se afectan todas las personas cercanas a la víctima, ya que directa o indirectamente sufren del dolor de esta persona, al ver sus cambios físicos, psicológicos y emocionales. También el maltratante se afecta y sus allegados, debido a que este se convierte en una víctima de su propio comportamiento, el cual en el futuro podría traerle problemas legales, dificultad en relacionarse con los demás, en controlar sus emociones y sus comportamientos agresivos. Este último también necesita de ayuda profesional, para modificar dichas conductas y hacer del mismo un miembro de la sociedad de provecho, evitando que se pueda convertir en lo que podría ser un futuro delincuente o agresor, en su adultez.
Estas acciones se puede cometer a través de insultos constantes, agresión física a través de empujones u otro contacto físico hacia la víctima, también se puede cometer a través de agresión emocional o psicológica, mediante insultos, sobre nombres, excluyéndolo del círculo de amistades, no hablándole e ignorándolo. El “Bullying” se puede cometer en cualquier lugar donde haya interacción con otros, sea en la escuela, en el lugar de trabajo, en clubes sociales o a través de la red social (internet).
El “Bullyng” puede causar a su víctima, daño psicológico a largo plazo, autoestima baja, desconcentración, alteración en el patrón del sueño y el apetito, además de niveles de estrés y ansiedad elevados, tristeza y depresión. La víctima puede presentar, golpes, moretones, aislamiento, alteración del patrón del sueño, cambio en el hábito alimenticio, rebeldía, distracción constante, bajo provecho académico, peleas constantes, no seguir directrices, tornarse retante a la autoridad, pérdida de interés en las cosas que antes le atraían, además de manifestación de tristeza, ideaciones suicidas u homicidas, las cuales pueden manifestarse en automutilación, desplazamiento de furia y coraje hacia otros y en muchos casos hasta el suicidio.
La víctima de “Bullying” puede acudir a personas adultas que sean de apoyo y seguridad como lo son: maestros, directores escolares, consejeros, orientadores, trabajadores sociales, psicólogos, pastores, familiares, padres o tutores legales. Este (a) necesita recibir apoyo ya que su autoestima podría estar muy baja, también necesita recibir una evaluación psicológica para auscultar su situación emocional y de esta forma el profesional de la conducta pueda ofrecerle la ayuda y tratamiento emocional que este pueda necesitar.
El “Bullyng” no es un juego y tampoco debe ser una forma de diversión a cuesta de la salud emocional de otros. Si eres una víctima de esta situación o sabes de alguien que lo sea, infórmalo o busca ayuda con las personas antes mencionadas y no esperes más, ya que entre más tiempo pase, más daño va a recibir quien sea víctima. ¡Ponle un alto a esta situación, para que empieces a disfrutar de la vida y para que este nuevo año sea uno de paz y tranquilidad!
Por: Alberto Morales Aponte, MA, MBA.
Psicólogo y Manejador de Crisis

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