La Rehabilitación Visual y la Retinopatía Diabética

La Rehabilitación Visual y la Retinopatía Diabética

La retinopatía diabética es una de las principales  causas  de ceguera e impedimento visual en Puerto Rico y en muchas partes del mundo. El paciente diabético requiere tratamiento y supervisión multidisciplinaria y en equipo. En este equipo están incluidos, entre otros profesionales,  los oftalmólogos retinólogos y los optómetras especialistas en Rehabilitación Visual. Los oftalmólogos se ocupan de proveer tratamiento para que el paciente con retinopatía diabética no pierda visión y, si ya  ha sufrido pérdida, de incluir en sus estrategias de tratamiento  un referido para  Rehabilitación  Visual. La meta del optómetra  especializado en Rehabilitación  Visual es lograr que el paciente con visión disminuida sea más  independiente, pueda llevar a cabo las actividades de su vida diaria y mantenga la mejor calidad de vida posible. Es importante ser consciente de que aún una pérdida visual leve, como de 20/50, puede resultar limitante en la ocupación y en las actividades de la vida diaria del paciente diabético. Las personas con pérdidas de visión peores de 20/400, aunque presentan un  impedimento mayor que puede llevar a la depresión y al aislamiento social, también pueden beneficiarse de las herramientas que ofrece la Rehabilitación Visual. Es importante que todos los otros miembros del equipo que tienen bajo su cuidado al paciente diabético procuren indagar sobre su funcionamiento visual, como  por ejemplo si pueden firmar, leer las etiquetas de los medicamentos y marcar el teléfono.  Después de todo se necesita un mínimo de visión para que la persona logre un buen manejo de su diabetes de forma independiente.
Se conoce como visión disminuida aquella pérdida bilateral de visión que no puede mejorarse con métodos convencionales como cirugía, láser, espejuelos, lentes de contacto o medicamentos y que limita el funcionamiento de la persona en la vida diaria. La Rehabilitación Visual no es una cura,  no devuelve la visión perdida ni sustituye el tratamiento oftalmológico. Su meta es ayudar al visualmente impedido a maximizar su visión remanente,  para que logre realizar las tareas que le permiten ser independiente, ejercer su ocupación y le dan disfrute a su vida. Para esto utiliza adiestramientos, lupas, lentes microscópicos y telescópicos, video magnificadores  y otras ayudas asistivas, tales como aparatos electrónicos  y materiales agrandados, entre otros.
La retinopatía diabética puede causar pérdida visual por opacidades en el medio óptico,  pérdida de visión  de detalles y/ó  reducción del campo visual periférico. Además,  los diabéticos presentan mayor riesgo de otras condiciones oculares como cataratas y glaucoma que pueden afectar aún más al remanente visual.
Los pacientes con visión disminuida por retinopatía diabética pueden reportar manchas, dificultad con los contrastes, dificultad para diferenciar colores y reducción de la  visión nocturna. Estos problemas pueden afectarles en la vida diaria al no permitirles: identificar caras, ver los números de la guagua hasta que ya está muy cerca, leer la correspondencia, firmar y ambular con seguridad, entre otros.
En la evaluación de Rehabilitación Visual se incluyen las pruebas del examen visual funcional, pero se diferencia de éste por el historial más extenso, la entrevista para evaluar cómo se desempeña el paciente en las actividades académicas, ocupacionales y/ó de la vida diaria y por la discusión de las metas visuales; si es leer, ver mejor la televisión y otros.  En esa y en visitas subsiguientes, se evalúan magnificadores y se traza un plan que puede incluir el adiestramiento en el uso de éstos, la recomendación de otros materiales asistivos, terapias visuales y/ó algún referido para otros servicios rehabilitativos.
El servicio de Rehabilitación Visual es para toda persona que busca alternativas para que su pérdida de visión no limite el disfrute de cada día de su vida.
Por: María H. Gorbea, OD
Optómetra 

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