La Diabetes y la Salud Oral

La Diabetes y la Salud Oral

Por: Dra. Alexandra Cruz
Odontóloga

La buena salud oral es parte integral de la salud total, por tal razón si el paciente padece Diabetes también ve afectada su salud Oral. En la Diabetes no se produce o no utiliza adecuadamente la insulina. La insulina  es la hormona responsable de convertir el azúcar, y almidones en la energía necesaria para vivir día a día. Estudios confirman que los pacientes que padecen de Diabetes son más susceptibles a padecer inflamación de las encías y tener periodontitis como una complicación crónica de la enfermedad. Esto debido a que la inflamación gingival provocada por la diabetes afecta el control de la glucosa en la sangre y es como un ciclo, contribuyendo a la progresión de la diabetes o descontrol de los niveles de azúcar en la sangre.

Se debe tomar en cuenta el tiempo de la enfermedad, el control metabólico, si han ocurrido complicaciones a largo plazo, y si hay factores de riesgo en el paciente. Las personas con diabetes pueden sufrir de problemas en las encías leves como la gingivitis (inflamación gingival) o más severos como la periodontitis (donde hay mayor sangrado, perdida de hueso, movilidad dental, caries de raíz y perdida de piezas dentales). Los problemas severos ocurren debido a que las personas con diabetes son más susceptibles a la infección de bacterias y ocurre proliferación de las mismas, hay infección micótica y a esto debemos añadir que la capacidad de combatir las bacterias y de sanado se ve reducida en el paciente diabético. Cuando los niveles de azúcar son altos en la sangre la persona está en riesgo de periodontitis o enfermedad crónica y por consiguiente pérdida de piezas dentales como resultado de la pérdida ósea. Como todas las infecciones, la infección gingival severa es un factor en el aumento de los niveles de azúcar ya que se  dificulta el control de la diabetes.

Otros problemas que enfrentan los pacientes con diabetes son: boca seca ya que disminuye la secreción de las glándulas salivares, esta resequedad trae como consecuencias úlceras dolorosas, infección por el aumento de bacterias que no se pueden combatir, dolor y caries. Las aftas y el hongo también están asociados a la diabetes.

Para prevenir debemos controlar los niveles de glucosa en la sangre, mediante una dieta baja en azucares o insulina. Visitar el odontólogo cada seis meses para monitoreo y control del cuadro clínico. Diariamente se debe utilizar enjuague bucal para disminuir la proliferación de bacterias en la mucosa y cepillar tres veces al día para reducir la placa bacteriana donde se acumulan las bacterias responsables de las caries. Debemos evitar fumar y tener buen control diabético para controlar las aftas ya que son “infección minoicas”. Si utilizas dentaduras, no dormir con ellas y limpiarlas diariamente para evitar hongos en la boca.

El odontólogo y su equipo de trabajo, están preparados para trazar el plan de tratamiento correcto para esta condición de acuerdo a las complicaciones a largo plazo.

Por tal razón es importante notificar a tu dentista si padeces de Diabetes y el tiempo que llevas padeciendo la condición. Los procedimientos que no sean de emergencia deben ser pospuestos si los niveles de azúcar no están controlados para evitar complicaciones de sanado.

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