La actividad física y el cáncer

La actividad física y el cáncer

Por: Alfred Machado, CPT

Cada vez más son los estudios que demuestran que la actividad física y el ejercicio ayudan grandemente en la prevención y recuperación del cáncer. En el pasado los médicos recomendaban a sus pacientes mucho descanso y evitar cualquier actividad que trajera mucha fatiga. Era sensato pensar que el cuerpo necesitaba la mayor cantidad de energía y que el ejercicio le restaría y que necesitaría mayor descanso.

Ahora se ha comprobado que el ejercicio te dará mayor energía y por ende el paciente se sentirá mejor. Los estudios han demostrado que el exceso de descanso reduce las reservas de energía aún más. Por ende con mucha prudencia el mensaje es a moverse.

Existen sobre 24 estudios que señalan a la actividad física y el ejercicio con entre 30% – 40% menor riesgo de adquirir cáncer. Por ejemplo en las mujeres a mayor estrógeno en sangre mayor el riesgo. El ejercicio mejora la oxigenación celular y evita la pérdida muscular aparte de aumentar la densidad de los huesos.

Consulta tu médico

En algunos casos y circunstancias el solo hecho de salir del cuarto a la sala puede ser una odisea, cada caso es distinto. Además que cada paciente debe reconocer su estado, siempre es conveniente consultar su médico y ver cuán beneficioso es el ejercicio en el caso de usted. Por ejemplo las primeras 48 horas después de una quimioterapia no se recomienda ninguna actividad física, al menos hasta que los síntomas de nauseas hayan desaparecido. No todos los pacientes pueden ejercitarse, debes considerar alguna otra condición, como problemas de espalda, rodilla y otros. Síntomas como fiebre, hinchazón, incremento en dolor antes de comenzar cualquier actividad física.

Beneficios del ejercicio

Siempre señalamos que el ejercicio se comienza de forma gradual y lenta. Unos minutos pueden ser suficientes al principio, luego irás incrementado día a día. A medida que avances en tu entrenamiento tu nivel energético incrementará. Otro beneficio fundamental es la calidad del sueño, pacientes con cáncer han contrarrestado el insomnio. Las articulaciones y músculos serán más fuertes y por ende te dejarán hacer tus rutinas diarias con mejor fluidez. El estrés, la ansiedad y la depresión se verán disminuidos así como mejorará el apetito entre otros. Tu salud cardiaca será mejor y el estreñimiento disminuirá.

Siempre escucha tu cuerpo

Es importante señalar que aunque existan estudios que demuestren beneficios de forma científica, tú y solo tú conoces tu cuerpo. Si hay algo que lejos de mejorar te empeora, no continúes haciéndolo, consulta a tu médico. Recuerda de menos a mas siempre, después de todo lo que buscas es mejorar tu salud y llevarla al estado óptimo.

Share this post