Fracturas de la Cadera en el Adulto

Fracturas de la Cadera en el Adulto

Una ruptura de cualquier tamaño en los huesos se denomina fractura. La razón principal para que estas ocurran son fuerzas extremas a los huesos o hasta bajos niveles de calcio. Con el incremento en la expectativa de media vida, las fracturas de la cadera se han situado dentro de las causas más comunes de ingreso hospitalario. Pueden ocurrir a cualquier edad pero el estereotipo de paciente fracturado es el anciano. Estas fracturas se clasifican en: fracturas intracapsulares y extracapsulares. Las primeras son las de la cabeza y el cuello del fémur y las segundas las pertrocantéreas.

Fracturas de la cabeza femoral:
Las fracturas de cabeza femoral suelen ser secundarias a accidentes serios, como de tránsito, caídas de altura y pacientes poli traumatizados. Generalmente se acompañan de dislocaciones de la cadera y combinadas con fracturas del acetábulo (Cavidad de un hueso donde entra la cabeza del fémur). El diagnóstico de una fractura de este tipo se establece por la deformidad de la cadera, radiografías y estudios de tomografía computarizada en varios planos (CT Scan).

Generalmente, el tratamiento es de reducción abierta y osteosíntesis o fijación con tornillos. Tras la osteosíntesis es recomendable la movilización precoz y el apoyo parcial por dos o tres meses. Existe alta incidencia de artrosis o artritis post traumática y de necrosis o muerte de la cabeza del fémur así como parálisis del nervio ciático y formación de calcificaciones alrededor de la articulación.

Fracturas del cuello del fémur:

Su clasificación más simplista es la de fracturas no desplazadas y fracturas desplazadas. Las fracturas no desplazadas en jóvenes y ancianos activos deben tratarse mediante fijación interna con atornillamiento de clavos canulados paralelos entre si. Las fracturas desplazadas son tratadas por reducción cerrada mediante técnicas de tracción y rotación interna de la cadera en una mesa ortopédica bajo un control de intensificador de imágenes radiográficas. Se tratan con fijación con un tornillo dinámico de compresión. Fracturas de ancianos o pacientes con comorbilidades son tratados con cirugías de remplazo articular (hemiartroplastía o artroplastia total).

Se han llevado a cabo estudios comparativos entre la fijación de la fracturas y el tratamiento con artroplastias, han concluido que la fijación interna tiene una incidencia de re – intervenciones y reingreso del 30-40%  mientas que las cifras oscilan ente un 5-10% para las artroplastias, siendo ligeramente menor la mortalidad de la fijación interna.  Existe un resultado funcional comparable para ambos procedimientos.

Fracturas pertrocantéreas:
 
Comprenden el extremo proximal del fémur. Según su estabilidad y cantidad de fragmentos óseos se clasifican en simples con dos fragmentos y las multifragmentarias.
Las primeras se consideran estables y las últimas inestables. La osteosíntesis o método de fijación de la fractura debe ser estable. En las de dos fragmentos se puede utilizar una placa paracortical con un  tornillo dinámico que posibilita la compresión interfragmentaria de la fractura a lo largo del eje de deslizamiento del tornillo en el cuello del fémur. Desde el punto biomecánico el uso combinado de un tornillo deslizante sobe un clavo intramedular resulta ser el apropiado para fracturas multifragmentarias muy inestables.

 
Complicaciones de las fracturas de la cadera:
 
La mayor frecuencia de complicaciones las constituyen problemas vasculares como el tromboembolismo e infecciones adquiridas en el hospital. La causa más habitual de mortalidad es la pulmonía, complicaciones cardiacas y renales.  Obviamente casi todas las muertes aparecen en pacientes mayores. El embolismo pulmonar es la cuarta causa de muerte en pacientes de fractura de la cadera (14%). Su riesgo disminuye con profilaxis antitrombótica, uso de medias de compresión gradual elásticas y movilización temprana.

Posibles pérdidas funcionales son el estreñimiento, desorientación, deterioro de la integridad cutánea, inmovilidad física y riesgo de úlceras por presión. Se estima que el 50% de los pacientes que tienen una vida independiente antes de la fractura será incapaz de superar su estilo de vida previo.  Las fracturas son mas frecuentes en las mujeres (2/3 veces mas frecuentes), con un riesgo de 4% sobre los 80 años.
Tratamiento posterior a una fractura de cadera

  • El médico le recetará analgésicos. Asimismo, le puede recetar antibióticos para prevenir la infección y reducir Dolores.
  • Debe realizar ejercicios de flexión para evitar entumecimiento y mejorar la circulación en el área.
  • Empezará a caminar con muletas o con un caminador cuando ya este recuperado y se le solicitará no poner demasiado peso sobre el pie para evitar fuerzas bruscas.
  • Deberá visitar a su médico para dar continuidad al tratamiento que le haya recomendado.
Por: Dr. Rolando Colón Nebot, MD
Cirujano Ortopeda

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