Emergencia vs. Urgencia

Emergencia vs. Urgencia

Por: Mariceli Morales Santiago MSN, CNS, MD.
Directora Programa de Ciencias de Enfermería
Atenas College, Manatí PR

Muchos piensan que el término emergencia es lo mismo que urgencia. Sin embargo, son términos distintos y su conocimiento es importante para todo el equipo multidisciplinario que brinda cuidado directo al paciente. Saber diferenciar entre ambos términos es esencial y juega un rol crucial al momento de ofrecer el servicio que necesitan nuestros pacientes.

Para brindarles una definición más concreta sobre ambos términos; Según la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) la definición de Urgencia es “la aparición fortuita (imprevisto o inesperado) en cualquier lugar o actividad de un problema de causa diversa y gravedad variable que genera la conciencia de una necesidad inminente de atención por parte del sujeto que lo sufre o de su familia”.

Por lo que una urgencia es una situación en la cual no existe riesgo inminente de muerte, pero se requiere asistencia médica en un lapso reducido de tiempo (2 ó 3 horas), según la condición para evitar complicaciones mayores. Entre algunas de las urgencias que podemos citar se encuentran: nauseas, dolor estomacal, diarreas entre otros.

Por otra parte, una emergencia según Ignatavicius (2016) es clasificada de acuerdo al grado de severidad y sintomatología presentada por el paciente. Esta clasificación se realiza a través de la valoración del médico o profesional de enfermería, quienes identifican qué enfermedades requieren atención inmediata para priorizarlas sobre aquellas que pueden esperar.

“Triage” de tres niveles en emergencias:

  1. Emergencia: amenaza a la vida. Esta clasificación se asigna a los pacientes que tienen lesiones mortales y necesitan atención inmediata y evaluación continua. Algunos ejemplos de condiciones que entran en esta clasificación son: pacientes con traumas, dolor torácico, dificultad respiratoria severa, paro cardíaco, amputación de extremidades, déficits neurológicos agudos, hemorragias severas entre otras.
  2. Urgente: necesita una rápida atención, pero no representa una amenaza a la vida. Algunos ejemplos son: pacientes con dolor abdominal severo, múltiples fracturas desplazadas, dolor renal, infecciones respiratorias (neumonía) entre otras.
  3. No urgente: El paciente puede esperar varias horas de ser necesario ya que sus lesiones no representan complicaciones inmediatas. Algunos ejemplos son: erupciones en la piel, desgarres, contusiones, resfriados, fracturas simples entre otras.

La importancia de tener el conocimiento adecuado sobre esta clasificación nos permitirá discernir cuando y donde debemos dirigirnos al momento de requerir atención de salud. Todos podemos colaborar para que los servicios en nuestras salas de emergencias sean efectivos y de calidad.


Referencias:
Ignatavicius, D. (2016). Medical Surgical Nursing: Patient-Centered Collaborative Care. 8th ed. Evolve. Elsevier
http://who.int/es Organización Mundial de la Salud

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