El Insomnio

El Insomnio

No poder dormir lo suficiente es una de las quejas más comunes de los seres humanos. La cantidad de horas de sueño necesarias varía considerablemente de persona a persona y en las distintas etapas de la vida. Los niños, por ejemplo, necesitan dormir más que los adultos y las personas mayores, quienes necesitan dormir menos a medida que van envejeciendo. Algunas personas necesitan 9 horas o más de sueño por noche, mientras que a otras les basta con menos de 8. El insomnio, por tanto, se puede definir con más precisión como una falta de sueño involuntaria lo suficientemente severa como para interferir con el grado de atención y el nivel de energía necesarios durante el día.
El insomnio por lo general se da en una de estas tres formas:
  • Insomnio Inicial – cuando se tarda más de 30 minutos en quedarse dormido.
  • Interrupciones frecuentes del sueño – es cuando se despierta con frecuencia durante la noche.
  • Insomnio de Primera Hora de la Mañana – es cuando se duerme profundamente durante varias horas y se despierta demasiado temprano.
Todo el mundo tiene noches de vez en cuando, en que no puede dormir, por lo general a causa de estados de exaltación emocional como preocupación, ansiedad o excitación. Sin embargo, si los problemas son persistentes, debería examinar su modo de vida para determinar si alguno de sus hábitos desempeña algún papel en el problema.
Las causas del insomnio son varias:
  • Depresión – no solo dificulta el quedarse dormido sino también interferir con el ciclo de sueño durante la noche.
  • Comidas y Bebidas – la cafeína es responsable de muchos casos de insomnio. Recuerde que este estimulante se encuentra no solo en el café, sino también en el té, los refrescos a base de cola y muchas otras bebidas sin alcohol. También las comidas con azúcar y las comidas pesadas por la noche estimulan los procesos metabólicos, lo cual hace más difícil conciliar el sueño.
  • Medicamentos – algunos fármacos pueden interferir directamente con el sueño. Entre ellas se incluyen las píldoras para adelgazar que contienen anfetaminas y fenilpropanilamina, los descongestionantes nasales, antidepresivos, las drogas psicotrópicas que dan para enfermedades mentales graves.
  • Dolor – cualquier condición física que produzca dolor puede inhibir la capacidad de dormirse o hacer que uno se despierte durante la noche. Algunas condiciones son: la artritis, las úlceras pépticas, el dolor de espalda, la angina grave, y otros trastornos.
  • Trastorno de Tiroides – si no se trata una tiroides hiperactiva puede producir irritabilidad, tensión, e imposibilidad de dormir.
  • Trastorno del Tracto Urinario – el agrandamiento de la próstata en los hombres y la cistitis en las mujeres a veces hacen que la persona se despierte de noche con urgente necesidad de orinar.
Algunos consejos si usted padece de insomnio son:
  • Trate de adoptar hábitos para la hora de acostarse que le faciliten quedarse dormido y dormir sin interrupciones. Acostúmbrese a hacer cosas que lo calmen y relajen antes de acostarse. Por ejemplo, lea un libro, oiga música suave o dese un baño caliente.
  • Trate de programar el ejercicio diario para 5 o 6 horas antes de la hora de acostarse. No coma comidas pesadas ni tome muchos líquidos antes de acostarse.
  • Asegúrese de tener en la alcoba el ambiente adecuado para dormir bien. Evite las luces intensas cuando esté tratando de relajarse. Trate de limitar las posibles distracciones, como la televisión, la computadora o las mascotas. Fíjese en que la temperatura de la alcoba sea fresca y cómoda. Además, la alcoba debe ser oscura y silenciosa.
  • Váyase a la cama aproximadamente a la misma hora todas las noches y despiértese a la misma hora por las mañanas, incluso en los fines de semana. Si puede, evite los turnos de noche, los horarios alternos y otras cosas que puedan alterarle el horario de sueño.
Información Suministrada por: Instituto Nacional de Salud 

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