El Beneficio del Dar

El Beneficio del Dar

No hay nada más gratificante en la vida que el poder compartir con otros de lo que uno tiene. Ya sea tiempo, consejos, dinero, comida, ropa, tus talentos, lo que sea. Es beneficioso para todas las partes, al que recibe porque tenía una necesidad y tú pudiste suplirla y a uno mismo por la alegría que se siente. Existe un adagio popular que dice: Es mejor dar que recibir y es una gran verdad. Todos por más pobres que seamos tenemos la posibilidad de ayudar a los demás, recuerda que todos tenemos dones y talentos que Dios nos dio, no hay dos en el mundo iguales así que siempre existe algo que tú haces de una manera diferente y con ese don puedes ayudar a otros. Algunos tienen la posibilidad económica de ayudar a alguien, otros lo hacemos con tiempo, escuchándolos, ayudándolos en una situación particular, donando sangre, ayudando a cuidar a un niño o a un envejeciente, visitando o quedarse en un hospital a cuidar a algún enfermo, visitar hogares de mujeres y niños maltratados, hogares de adicción, hogares de animales, todos tiene grandes necesidades y podemos poner nuestro granito de arena.

 

¿Qué puedes hacer?
Busca, analiza, existen un millón de posibilidades, puedes darle tutorías a un niño de la urbanización que se le dificultan las matemáticas o ciencias, puedes ayudar a algún joven que va para la universidad orientándolo, vendiéndole libros a buen precio o donárselos, a un recién graduado a preparar un resume o darle técnicas para una entrevista de trabajo. Siempre hay alguien que está pasando por un camino que ya nosotros corrimos, así que hagámosle la vida más fácil. Enseñe a sus niños desde pequeñitos la importancia de poder compartir de nuestras bendiciones con los menos afortunados. Realice cada seis meses un recogido profundo en su casa, habitación por habitación y done juguetes, ropa, zapatos, artículos del hogar y artículos de primera necesidad y busque en su área un lugar que los necesite para que juntos como familia puedan ir a donarlos. En todos nuestros pueblos hay entidades sin fines de lucro, hogares, familias que conocemos con grandes necesidades, Iglesias, misioneros y siempre existe el Salvation Army.

 

La enorme satisfacción de dar es un don de gran valor que debemos cultivar.  Aprendamos a ser agradecidos con lo que tenemos, con lo que la vida y el esfuerzo continuo que nuestro trabajo nos ofrece, dejemos de quejarnos, porque eso que para ti es basura hoy para alguien es un gran tesoro. Dejemos de ser egoístas y tan solo por un momento deja de pensar en ti y mira hacia el lado, mira a tu vecino, al deambulante que observas cada mañana junto al semáforo, mira más allá de tus problemas y circunstancias y te darás cuenta de todas las oportunidades que tienes para ayudar a otros.  Y dando a otros tal vez nos llegue eso que estamos esperando.

 

Por: Enid Novoa
BA en Administración de Empresas

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