El arte y ciencia de vivir en paz: Yoga

El arte y ciencia de vivir en paz: Yoga

Aunque muchos piensan que el yoga es un ejercicio para encontrar la paz interior y para la relajación, en realidad su efecto es más profundo que eso.
El Yoga es más bien una herramienta que te facilita accesar el conocimiento, sabiduría, verdad y amor que yace en lo más interno de nuestro ser; necesario para trascender esta existencia.  El yoga es una de las llaves que abre la puerta del lugar divino dentro de nosotros y nos permite realzar quien en verdad somos, de donde venimos ya que venimos brindando la libertad espiritual tanto deseada, en la vida.
Yoga significa unión de cuerpo, mente y espíritu o unión de la conciencia unitaria individual con la conciencia infinita o universal.  Es una antigua ciencia de la salud, para el cuerpo físico y para balancear la mente y las emociones, así proveyendo la base para el camino espiritual, cuyo destino final es el conocimiento propio.  Esta ciencia fue mantenida en secreto por siglos, solo pasada de maestros a estudiantes selectos.  Luego se sistematizó y registró en el libro sagrado Yoga Sutra de Patanjali.  Describe los trabajos internos de la mente y provee un  modelo por el cual podemos controlar la inquietud de la mente, para lograr el disfrute de paz duradera.
Los 8 pasos para el camino espiritual descritos son:

 

      I.         Yama:
Se refiere a los códigos morales y se subdividen en:
  1. Compasión por todo ser viviente.  Ser amable, amigable y considerado de toda persona, animal o ser viviente.
  2. Compromiso con la verdad.  Hablar siempre con la verdad, teniendo preocupación de cómo, cuándo y dónde decimos las cosas.  Este precepto se basa en el entendimiento que la acción y comunicación honesta es la base saludable para cualquier relación.
  3. No robar. No apropiarnos de cosas que no nos pertenecen.  No aprovecharnos de circunstancias o personas.  .
  4. Control de los sentidos. Fomentar relaciones con el más alto entendimiento de la verdad.  Comportamiento responsable y moderado que te mantenga en el camino hacia el crecimiento individual.
  5. Neutralizar el deseo de adquirir riqueza innecesaria. Tomar solo lo necesario, solo que nos hemos ganado.  El querer tener más de lo necesario implica falta de fe en que Dios proveerá.
Cuando estos cinco preceptos o Yamas se hacen parte de nuestro diario vivir, la naturaleza humana se purifica y contribuye a la salud y alegría de la sociedad.
    
       II.         Niyama
Leyes o reglas prescritas para observación personal e íntima, se refieren a la actitud que adoptamos hacia nosotros mismos mientras creamos nuestro propio código para vivir espiritualmente.
  1. Pureza y Limpieza.  La limpieza interna se refiere a los órganos corporales y claridad mental.  Esto se logra a través de las Asanas (posturas) del yoga y práctica de Pranayama (ejercicios respiratorios de energía).  Las posturas de yoga fortalecen el cuerpo físico y los ejercicios de respiración purifican los pulmones oxigenando y limpiando la sangre de toxinas.  En adición, aclara la mente de emociones perturbadoras, como lo son el odio, pasión, coraje, avaricia, lujuria y orgullo.
  2. Aceptación.   Estar en paz y aceptación con nuestro estilo de vida y con nuestro diario vivir a pesar de la dificultad que nos toque enfrentar, entendiendo que es parte de nuestro crecimiento.  Estar felices con lo que tenemos en vez de triste por lo que no tenemos.
  3. Uso disciplinado de nuestra energía.  Implica la idea de redirigir nuestra energía para llevar una vida que nos permita llegar a nuestra meta final que es la unión con lo Divino.  Incluye prestar atención al cuerpo postura, hábitos alimenticios, y atención al patrón de respiración.
  4. Auto Estudio.  Se refiere a auto examen, o auto interrogatorio, cultivando la auto reflexión consiente, en todas las nuestras actividades y esfuerzos diarios aceptando nuestras limitaciones.  Nos ensena a centrarnos sin reaccionar a dualidades y deshacernos de tendencias autodestructivas.
  5. Celebración de lo Espiritual.  Depositar todas tus acciones a los pies de Dios.  La contemplación de Dios para sintonizarte con El y su voluntad.  La práctica requiere que separemos un rato durante el día y reconozcamos que hay una fuerza mayor que nosotros, omnipresente, que nos guía y dirige nuestras vidas.

 

   III.         Asanas (posturas corporales)
Es la práctica de posturas y el aspecto mas conocido del yoga.  El ejercicio tiene muchos beneficios para la salud, incluyendo fuerza, balance y flexibilidad.  El reto en la postura le ofrece al practicante la oportunidad de explorar y controlar todos los aspectos de sus emociones, concentración, intención, fe y unidad entre el cuerpo físico y el etéreo.  Las Asanas son una forma de explorar nuestras actitudes mentales y fortalecer nuestra voluntad mientras aprendemos a desprendernos y movernos a un estado de gracia que es resultado de crear balance entre el mundo material y la experiencia espiritual.  La práctica de Asanas fomenta en aquietar la mente en preparación para la meditación.

 

   IV.         Pranayama (control de respiración y energía)
Es el control y medición directa de la respiración.  Pranayama controla la energía (prana) dentro del organismo para restablecer y mantener la salud y promover la evolución.  Esta técnica de respiración va muy en coordinación  con las Asanas o posturas.  Ambas se consideran la mas alta forma de purificación y auto disciplina para el cuerpo y la mente.

 

     V.         Control de los Sentidos
Requiere retirar los sentidos del apego a los objetos externos, o desapego a distracciones sensoriales, mientras constantemente regresamos al camino de la autorrealización y lograr la paz interna.  Nuestros sentidos dejan de vivir de cosas estimulantes, ya n o dependen ni se alimentan de ellos.  Solo así se logra la concentración, sin distracciones externas.  Esto ocurre durante la meditación.  Nuestros desbalances emocionales son nuestra creación.  La persona influenciada por eventos externos y sensaciones no puede lograr paz interna ni tranquilidad.  El o ella drenarían su energía física y mental suprimiendo sensaciones no deseadas y estimulando otras.  Esto eventualmente crea desbalance mental y físico, y posible enfermedad.  Según Patanjali este proceso es la raíz de la infelicidad e inquietud de la humanidad.  El yoga es un proceso que permite que nos detengamos y miremos nuestro propio proceso mental, solo así podemos entender la naturaleza de la felicidad e infelicidad y trascender ambas.

 

   VI.         Dharana (concentración y cultivo de la auto conciencia)
Esto significa concentración inmovible de la mente.  El objetivo es mantener el foco de atención en una dirección.  Cuando el cuerpo templado o aquietado con las Asanas , cuando la mente ha sido refinada por el fuego del Pranayama y cuando los sentidos se traen bajo el control de Pratyahara, el que busca llega al sexto paso o Dharana.  Se crea la condición para un estado mental donde la mente, intelecto y ego se serenan.

 

  VII.         Dhyana (devoción, meditación, en lo Divino)
Dhyana quiere decir alabanza o meditación religiosa, abstracta y profunda.  La contemplación  perfecta.  Envuelve la concentración en un punto focal con la intención de saber la verdad sobre el mismo, mientras afinamos nuestra concentración y nos hacemos consientes de la naturaleza de la realidad, entonces percibimos que el mundo es irreal.  “La única realidad es que el yo universal o Dios, el cual esta velado.  Al levantar los velos la mente se aclara.  La infelicidad y el miedo se desvaneces, hasta el miedo a la muerte desaparece.  Este estado de libertad o Moksha es la meta del yoga.

 

  1. VIII.         Samachi (Union con lo Divino)
El paso final en el camino del yoga es llegar al estado donde el cuerpo y los sentidos están en descanso, pero las facultades metales  razón alertas y despiertas traspasando y yendo más allá de la conciencia en libertad e identidad pura.  La mente y el intelecto se detienen en una experiencia de conciencia, verdad y puro éxtasis.
Estos ocho pasos del yoga siguen un orden lógico para lograr una salud física, ética, emocional y psico-espiritual.  El yoga no pretende cambiar al individuo, más bien, permite que se integre en la realidad de cada uno de nosotros un estado natural de salud y bienestar.
“No podemos obtener la paz mundial hasta que encontremos la paz en nuestro interior”   – Dalai Lama

Por: Dra. Yadira Vázque Figueroa, M.D.,RVT

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