Ejercicio Acuático como Herramienta en Terapia Física

Ejercicio Acuático como Herramienta en Terapia Física

La terapia acuática se refiere al uso de piscinas o tanques que facilitan la aplicación de intervenciones terapéuticas entre las que se encuentran el estiramiento, fortalecimiento, movilización articular, balance y entrenamiento en ambulación. La misma se indica cuando existe:
  • Disminución en el arco de movimiento
  • Dolor al movimiento
  • Déficits de balance, propiocepción y coordinación
  • Debilidad muscular
  • Restricciones al poner peso en extremidades inferiores
  • Desviaciones en la ambulación
  • Falta de progreso en un programa rehabilitativo en tierra
  • Exacerbación de síntomas con el ejercicio en tierra
Entre los beneficios de la terapia acuática se encuentran:
  • Inicio temprano de la rehabilitación
  • Asiste la exhalación mientras resiste la inhalación
  • Reduce la compresión en las articulaciones inmersas
  • Minimiza el riesgo de lesiones durante el proceso rehabilitativo
  • Ambiente relajado en piscinas con calefacción
  • Menor dolor al movimiento que ejercicios en tierra
  • Opciones para un aumento gradual de la intensidad del ejercicio
  • Estímulos sensoriales y propioceptivos
  • Entre otros…
Los beneficios que nos ofrece la terapia acuática están basados en las propiedades únicas del agua:
  • Flotabilidad: Es la fuerza que actúa en oposición a la gravedad cuando un objeto o persona está inmerso en el agua. Esta propiedad le provee al paciente una disminución de carga en las articulaciones haciendo que éste se sienta menos pesado y realice los movimientos con mayor facilidad.
  • Presión hidrostática: Es la presión ejercida en objetos o cuerpos inmersos. La misma, reduce los límites de efusión, asiste en el retorno venoso, induce bradicardia y centraliza el flujo sanguíneo periferal.
  • Viscosidad: Es la fricción que ocurre entre las moléculas de liquido resultando en una resistencia al flujo. Esta propiedad es la que crea resistencia al movimiento activo.
  • Tensión de superficie: Es la fuerza creada en la interface entre el agua y el aire y que actúa como una resistencia para el movimiento en el agua. Una extremidad que se mueve en la superficie del agua hará mas trabajo que aquella que se mueve bajo el agua.
  • En piscinas que ofrezcan agua tibia, la temperatura asiste a relajar los músculos y aumentar el flujo sanguíneo.
A pesar de los múltiples beneficios de la terapia acuática, existen condiciones bajo las cuales no se puede ofrecer la misma. Algunas contraindicaciones y precauciones son:
  • Miedo al agua
  • Intolerancia al calor
  • Fiebre
  • Infecciones
  • Condiciones contagiosas de la piel, por ejemplo pie de atleta
  • Heridas abiertas
  • Condiciones cardiacas serias
  • Convulsiones no controladas
  • Incisiones quirúrgicas con sutura o sin cicatrizar
  • Fallo del riñón
  • Incontinencia urinaria o fecal
La temperatura del agua asiste también a cumplir el objetivo que se haya trazado. Las piscinas terapéuticas, por lo general, están a temperaturas de 88° a 96°. En general, se utilizan temperaturas más bajas para ejercicios de alta intensidad que aumentan la demanda cardiovascular temperaturas más calientes para ejercicios de movilidad y flexibilidad.
Por lo general, una sesión de terapia acuática se prolonga de 30 a 45 minutos. El tiempo depende del nivel de acondicionamiento del paciente y la condición a tratarse. La primera sesión suele ser la más corta, con una duración de aproximadamente 20 minutos, y se incrementa gradualmente el tiempo de inmersión en el agua. Cada sesión está basada en las necesidades específicas del paciente/cliente según determinado por un terapista licenciado y puede incluir varias o todas las siguientes: Calentamiento, Flexibilidad, Fortalecimiento, Estabilización, Resistencia, Coordinación, Balance, Propiocepción, Actividades Funcionales y Enfriamiento. Algunas piscinas están equipadas con una trotadora (dentro del agua) para trabajar la ambulación, balance, tolerancia y fortalecimiento.
Es importante que cuando asista a la terapia acuática lleve consigo una toalla, ropa adicional y unos zapatos de uso en el agua.
Por: Lcda. Wanda I Cruz Rosa, MSPT
Terapista Físico

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