Cómo acelerar el metabolismo de una forma saludable

Cómo acelerar el metabolismo de una forma saludable

En la actualidad, el tema de bajar de peso es muy común, tanto en mujeres como en hombres. La razón principal para querer bajar de peso es para mejorar la apariencia física. No obstante, la necesidad de reducir el peso corporal debido a una enfermedad o condición crónica, está tomando mayor auge. Condiciones como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión o presión arterial alta son algunas de las enfermedades causadas por el sobrepeso en el individuo y, por consiguiente, motivo para bajar de peso. Una manera correcta de reducir el peso corporal es procurar que el metabolismo trabaje a un nivel óptimo, pero acelerado. El metabolismo es la suma de todas las reacciones químicas, ya sean anabólicas o catabólicas, que se llevan a cabo para producir energía y de esta manera, mantener un buen funcionamiento del cuerpo. En adición, este es controlado por las hormonas. En las reacciones anabólicas, se crean moléculas grandes a partir de las más pequeñas. Mientras que en las reacciones catabólicas, se rompen dichas moléculas grandes para producir energía.
Lo ideal es mantener un balance entre estas reacciones. Para lograr el balance es necesario implementar un plan de alimentación saludable que contribuya suficiente carbohidratos, proteína, grasa, vitaminas, minerales y agua. Por ejemplo, si se consume más calorías, o energía, de las que el cuerpo necesita, el metabolismo trabajaría para almacenar el exceso de energía como grasa o glucógeno, el cual es la forma almacenada de la glucosa. Este proceso se le conoce como una reacción anabólica. El exceso de grasa almacenada puede provocar un aumento de peso, así como también, en un riesgo a desarrollar enfermedades crónicas como las antes mencionadas. Por otro lado, si la alimentación no cumple con las necesidades del organismo, ocurriría un desbalance en el metabolismo. El ayuno puede resultar en cetosis y en una ruptura de proteínas para darle al cuerpo energía. Esto es debido a la ausencia de glucosa a través de los alimentos que no se están consumiendo mientras se lleva a cabo el ayuno por más de tres días.
Es importante saber que la principal fuente de energía proviene de la glucosa, la cual se deriva de los carbohidratos. No obstante, en una dieta baja en carbohidratos, la proteína y la grasa puede ser usada como fuente energética, pero no por mucho tiempo. El metabolismo tiene la habilidad de adaptarse, tanto para proveer energía al momento que el cuerpo lo requiera como para almacenarla para luego; todo depende de la ingesta. Ahora bien, cuando el metabolismo es rápido, la grasa no tiene oportunidad de almacenarse en el cuerpo. Por tal razón, la persona no aumentaría de peso. El querer acelerar el metabolismo implicaría en poner en práctica ciertas recomendaciones como, por ejemplo; desayunar, pues es la comida más importante porque ayuda a mejorar los niveles de energía durante el día; no saltar las comidas, sino asegurarse que al menos se cumpla con las tres comidas y una o dos meriendas pequeñas durante el día. El comer menos de 1,200 calorías hace más lento el metabolismo. Además, intentar incluir en cada comida una combinación de carbohidratos, proteína y algo de grasa. Para esto, sería muy útil el uso de alguna guía alimentaria como Mi Plato (My Plate, en inglés). Ingerir fluidos, especialmente agua, ayuda a quemar calorías y a hidratar el cuerpo contribuyendo en la aceleración del metabolismo. En general, se recomienda que la mitad del peso corporal de un individuo sea la misma cantidad de onzas que éste deba ingerir.
No menos importante, la actividad física es imprescindible. Al menos 30 minutos, cinco veces a la semana de ejercicio intenso-moderado o 15 minutos, cinco veces a la semana de ejercicio intenso-vigoroso, es recomendado. Al aumentar la masa muscular, particularmente con los ejercicios de pesas, el metabolismo se agiliza; pues se queman más calorías en el rompimiento de proteínas. La clave para cumplir con el objetivo de acelerar el metabolismo consta de asegurarse en alcanzar los requerimientos nutricionales del cuerpo, más no excederse. De esta forma, las calorías serán utilizadas propiamente para darle energía al organismo, más no para ser almacenadas en forma de grasa y, como consecuencia, será evidente el aumento en el peso corporal.
Por: Angélica Laclaustra Acevedo
La autora posee un Bachillerato en Ciencias con concentración en Nutrición y Dietética y es miembro de la Academia de Nutrición y Dietética (AND, por sus siglas en inglés). 

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